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Técnicas utilizadas en la planificación (3). Algoritmos de caminos mínimos

Seguimos con la tercera entrega de la serie sobre “Técnicas utilizadas en la planificación”. En esta ocasión es el turno de los algoritmos:

Aunque parezca que en matemáticas nunca hay disensos porque es una ciencia estructurada, esto no es así del todo. Y una prueba de ello es que para el término algoritmo no existe una definición siquiera intencional (es decir, aquella que proporciona todas las propiedades que requiere un objeto para estar incluido en el término definido).

Sí que hay cierto consenso al señalar que los algoritmos responden a conjuntos prescritos de instrucciones o reglas bien definidas, ordenadas y finitas que permiten resolver un cálculo o, lo que es lo mismo, un número finito de pasos que convierten los datos de un problema (inputs) en una solución (outputs). Pero no está tan claro qué debe pasar entre medias para decidir qué es y qué no es un algoritmo.

Aunque dicho así suene muy complicado, pues permite tantos refinamientos como queramos, hay algoritmos tan sencillos como la suma y la resta, pues las operaciones son casos particulares de los algoritmos. Y además, aunque parezca algo muy abstracto, los algoritmos están presentes en nuestra vida cotidiana a través de gran parte de los objetos y aparatos que utilizamos cada día.

La descripción de un algoritmo usualmente se hace en tres niveles:

1. Descripción de alto nivel. Donde se establece el problema, se selecciona un modelo matemático y se explica el algoritmo de manera verbal y omitiendo detalles particulares. En algunos casos, también resulta adecuado representar diagramas de flujo que muestren los diferentes pasos para alcanzar la solución.

2. Descripción formal. Para ella se emplea lo que se denomina pseudocódigo y no es más que una descripción de la secuencia de pasos que se siguen para alcanzar la solución.

3. Implementación. Se desarrolla el algoritmo expresado en un lenguaje de programación específico.

Los algoritmos de caminos mínimos

El problema del camino más corto es el aquel que consiste en encontrar un camino entre dos nodos de manera que la suma de los costes de los nodos que lo constituyen es mínima. Por supuesto, este tipo de algoritmos permiten estudiar costes de trayecto diferentes, como la distancia, el tiempo de viaje, el coste generalizado, etc. Y no sólo eso, sino que es posible trabajar con matrices de adyacencias donde no sólo se representen costes medidos sino también ponderados. Un ejemplo clásico en el mundo del transporte es la penalización de cada modo de que se emplea en la 3ª etapa de los modelos de demanda de transporte (recordemos que son: 1) Generación de viajes,  2) Distribución de viajes; 3) Selección modal y 4) Selección de ruta. Por eso, se suele hablar de «modelos de cuatro etapas»).

Algoritmo

Los algoritmos más importantes para resolver este problema son:

Dijkstra: resuelve el problema de los caminos más cortos desde un único nodo origen hasta todos los otros nodos del grafo (aunque aplicando una regla de repetición del algoritmo, se puede automatizar la resolución del problema desde todos los nodos de origen hasta todos los nodos del grafo).

Bellman-Ford: resuelve el problema de los caminos más cortos desde un origen permitiendo que la ponderación de los nodos sea negativa.

Algoritmo de Búsqueda A*: resuelve el problema de los caminos más cortos entre un par de nodos usando la heurística para agilizar la búsqueda.

Algoritmo de Floyd-Warshall: resuelve el problema de los caminos más cortos entre todos los nodos.

Algoritmo de Johnson: resuelve el problema de los caminos más cortos entre todos los nodos y puede ser más rápido que el de Floyd-Warshall en grafos de baja densidad.

Algoritmo de Viterbi: resuelve el problema del camino estocástico más corto con un peso probabilístico adicional en cada nodo.

El algoritmo Dijkstra

El algoritmo que más conozco es el de Dijkstra y es del que quiero comentar algunas cosillas. Su nombre se refiere a Edsger Dijkstra, quien lo describió hace ya más de medio siglo, en 1959. La idea que subyace consiste en ir explorando, a través de una estrategia de búsqueda especializada, el camino más corto que parte de un nodo origen y que llevan a todos los demás nodos de un grafo. Veamos en el siguiente vídeo cómo funciona:

Sin embargo, este algoritmo tiene algunas limitaciones, siendo la fundamental que no funciona en grafos con aristas de coste negativo puesto que se producen inestabilidades en la estrategia de búsqueda. Y otra importante es que no es directamente paralelizable, algo muy importante para los procesos que se engloban dentro del Big Data. Pero sí que permite formulaciones muy flexibles para modelizar problemas de transporte y la programación de sumideros para evitar el uso de pesos negativos. Además, pasa a ser paralelizable si empleas el ingenio y bastante tiempo de trabajo y tienes la suerte de que la inspiración de cómo salvar el problema te pilla o trabajando o con una libreta/un móvil a mano. Eso sí, ésta es la parte que ya no cuento porque ahí radica parte de la solución del proyecto de la UE en el que ando metido y con el que, mis compañeros y yo, pretendemos revolucionar la toma de datos de usuarios de transporte, así como el establecimiento de las líneas de deseo y de las rutas de transporte.

Espero que os haya gustado este post y ya irá habiendo más entregas de esta serie sobre “Técnicas utilizadas en la planificación”.

Hackeando el urbanismo: UX y participación ciudadana

En este post no voy a dar respuestas sino que representa una reflexión a vuelapluma de algo que me lleva tiempo rondando por la cabeza y que he conseguido conectar con ciertos elementos a los que he tenido acceso últimamente a través de mi experiencia profesional: que a veces las cosas no funcionan adecuadamente por no pensarlas para todos sus usuarios. Y esto se acusa especialmente en el urbanismo porque hemos fijado unas reglas que limitan las posibilidades del espacio urbano y que no cumplen con las necesidades de todos.

La experiencia de usuario

Todos hemos visto por la red las típicas imágenes en las que se señalan las diferencias entre el diseño original y el uso que hacen los usuarios de determinadas actuaciones. Estas diferencias suelen estar motivadas precisamente por haber omitido a alguno de los usuarios potenciales. Veamos dos ejemplos:

En el primero, vemos que determinados usuarios parecen ser ciclistas y el espacio destinado a continuar el camino no resulta adecuado para ellos. ¿Solución? Se ve un frenazo de algún atrevido (que seguro que se comió la barrera) y un camino secundario que evita el cerramiento.

Hackeando el urbanismo

En el segundo se deja entrever una máxima que debería seguirse en el urbanismo: los peatones tienden a caminar siguiendo el camino de mínimo esfuerzo a no ser que haya un elemento que llame su atención para hacer otro itinerario.

Hackeando el urbanismoInclusión de la opinión de los usuarios

Ya hemos comentado muchas veces por aquí la necesidad de incluir la participación ciudadana desde las primeras etapas de cualquier decisión de naturaleza urbana y nos hemos congratulado con la vía abierta en Madrid con el proceso de reforma de la Plaza de España (aunque sin perder de vista el espíritu crítico).

Pero a veces pueden la participación no tiene por qué ser algo a lo grande, sino echarse unas cañas comentando cómo ejecutar una actuación urbana. Pongo un ejemplo de mi colegio electoral y su “camino escolar seguro”:

¿Alguien preguntaría a los padres y alumnos si querían tener continuidad en su camino o unas barreras que les dirigieran a un paso retranqueado que prioriza a los coches? Apostaría a que no.

Mecanismos para la participación

Existen y se están desarrollando en los últimos tiempos mecanismos de participación. Algunos se basan en los dispositivos clásicos de participación (cuestionarios en todas sus variantes, debates, focus groups, aplicaciones de comunicación bidireccional, etc) y otros son de los más innovadores.

Casi siempre, además, las soluciones tecnológicas funcionan con código libre y son replicables de forma presencial. En este sentido, destacar Baoqu, una idea de Miguel Álvarez que poco a poco va tomando forma:

Y hace poco conocí también Hackity App, cuyo objetivo a mí personalmente me parece centrado en el urbanismo táctico y en que nos facilitemos la vida entre todos sin necesidad de la intervención de las Administraciones cuando el problema al que nos enfrentamos es algo que se puede resolver fácilmente de forma solidaria entre los usuarios. Además, esta semana me enteré de que también han desarrollado un sistema para tomar información de forma presencial que se llama “el salón de tu barrio” que me parece de lo más original: cuando la información suministrada a la app no es suficiente como para conocer el problema, se “construye” un salón en la calle y se observa el lugar, se interactúa con los vecinos y se trata de obtener la información que falta. Sencillo pero genial.

Hackeando el urbanismo
Pulsad en la imagen para ver algunos ejemplos de cómo funciona Hackity App

Obligación moral, pero también legal

Por si todo esto fuera poco, la legislación vigente OBLIGA, de modo que la participación pública no es un lujo sino una exigencia para las Administraciones Públicas. Copio literalmente el artículo 8 de la Ley 2/2006, de 30 de junio, de Suelo y Urbanismo:

Artículo 8 Principio de participación ciudadana

1.- La ordenación urbanística se formulará, tramitará, aprobará y ejecutará favoreciendo y facilitando la participación, en todas sus formas, de las personas físicas o jurídicas, con garantía de las expresamente previstas en esta ley.

2.- El principio de participación comportará el derecho a:

a) Comparecer como interesado, sin necesidad de acreditar legitimación especial, en los procedimientos de tramitación del planeamiento, de ejecución y de disciplina urbanística.

b) Acceder y obtener copia, en la forma que se determine por cada administración pública de la documentación que obre en los archivos de las administraciones públicas competentes, sin otras limitaciones que las generales establecidas en las leyes.

c) Ejercer en vía administrativa y judicial, sin necesidad de legitimación especial, las acciones pertinentes para exigir de las administraciones públicas y de los sujetos privados el cumplimiento de la legislación y la ordenación urbanística.

A la vista de esto, ¿repensamos entre todos el espacio público de nuestras ciudades?

Medios de transporte alternativos (5ª parte)

¡Allá va la 5ª entrega de esta serie! Veréis que el grueso del post está relacionado con tipos de tracción que no son los habituales, pero también hay elementos que se relacionan con el resto de la serie y, es que, es muy difícil separar de forma estanca todas estas tecnologías. De hecho, si podemos extraer una enseñanza de esta serie es que el transporte ha innovado y sigue innovando pero dando pasos cortos que relacionan unos medios de transporte con otros para intentar obtener ese diferencial que hace más competitivo a cada medio sobre el resto.

Señales especiales para el carril peatón

En la anterior entrega hablamos del carril para peatones rápidos que se viene estrenando por doquier. Pues bien, resulta que además de andar lentamente, los “smombies” (término que surge como híbrido entre las palabras inglesas “smartphone” y “zombie”) también cruzan. Y, claro, si se cruza sin prestar atención se asume un riesgo importante.

Por eso, han surgido algunas señales y es curioso ver a quién se dirigen, de acuerdo a la idiosincrasia del país:

En EEUU (en concreto, en Hayward, California), podemos encontrar esta señal que advierte a los peatones para que no usen el móvil mientras cruzan (¡normal!):

Fuente: www.movilzona.es
Fuente: www.movilzona.es

Y en Estocolmo (Suecia) vemos el ejemplo contrario, una señal que alerta a los conductores de la presencia de “smombies” sueltos en las inmediaciones. En este sentido, implica a los conductores y no sólo a los peatones:

Fuente: www.bbc.com
Fuente: www.bbc.com

Tecnologías ferroviarias no convencionales

Estamos acostumbrados a que la tracción ferroviaria sea o bien eléctrica (con todas las variantes que las fuentes de energía permiten, pero eléctrica al fin y al cabo) o diésel y que de ahí no nos saquen, pero hay otras formas de tracción. Lo mismo pasa con la rodadura: lo convencional es la rodadura metálica sobre dos carriles también metálicos.

De una de las tecnologías alternativas ya hablamos en la segunda entrega de la serie: los volantes inerciales de los girobuses. De hecho, no es una forma de tracción que se explote como tal, pero sí que está teniendo cierto tirón como forma de acumulación de la energía recuperada del frenado de los trenes. Y, es que, aunque no se trate de la forma más elegante de acumular la energía, funciona.

Vamos a analizar otras alternativas a los elementos que parecen tan establecidos para la tracción y la rodadura:

Trenes de levitación magnética

Seguro que con inspiración en la famosa escena de Los Simpson en que “La pequeña Vicky” dice aquello de “¿Por qué caminar si podemos bailar? Esbeltos y musculosos niños marcianos, os traemos caramelos”, los ingenieros japoneses pensaron “¿Por qué rodar pudiendo levitar?” (aunque pueda tener poca gracia, es broma, no vaya a pensar alguien que es cierto o, peor, que me lo creo yo mismo). 

Y ahí tenemos, moles de metal levitando grácilmente. ¿Para qué? Para vencer el rozamiento y conseguir grandes velocidades sin que el consumo de energía se dispare (en realidad “se dispare tanto” porque a esas velocidades el consumo es una pasada igualmente para poder vencer la resistencia del viento).

(Para verla más grande, pulsad en la imagen)
(Para verla más grande, pulsad en la imagen)

Aerotrén

Pero la levitación magnética, aunque usa una tecnología más reciente, no explota una idea nueva. La idea de reducir el rozamiento ya existía con el aerotrén: una especie de “ferrocarril” que circula sobre un cojín de aire encima de una guía que actúa a modo de carril pero que solía ser de hormigón bien armado. Es cierto que esta tecnología no triunfó más allá de las primeras pruebas, pero seguro que inspiró a los desarrolladores de los trenes de levitación magnética.

(Pinchad en la imagen porque lleva a un reportaje sobre el recorrido histórico del aerotrén que es sencillamente impresionante)
(Pinchad en la imagen porque lleva a un reportaje sobre el recorrido histórico del aerotrén que es sencillamente impresionante)

Pero el aerotrén tampoco nació de la nada, sino que se basó en una especie de “avión guiado” que recorría un monorraíl y que se llegó a plantear como solución para unir el Reino Unido y Francia cuando el Eurostar parecía aún ciencia ficción. Como vemos, el transporte se mueve en pequeños pasos.

Trenes atmosférico y neumático

En realidad, estos dos tipos de trenes son casi lo mismo, pero con un pequeño matiz: el tren atmosférico es un vehículo que emplea como motor el aire comprimido en el interior de un tubo, mientras que en el sistema neumático  el vehículo es empujado por aire comprimido, como si fuera un émbolo.

¿Habéis visto cómo mandan los documentos burocráticos en Futurama? ¡Pues esa tecnología ya existía en el s. XIX y llegó a aplicarse al ferrocarril!

La idea es sencilla: un tubo, presiones diferentes en ambos extremos y conocimiento de física para saber que eso produce un efecto de succión. Sencilla ahora, seguro que hace 200 años no. La cuestión es que se empezó usando para el correo, pero funcionó tan bien que en un momento dado decidió intentarse replicar para viajeros.

Fuente: http://www.columbia.edu/~brennan/beach/chapter2.html
Fuente: http://www.columbia.edu/~brennan/beach/chapter2.html

Y, de hecho, es una tecnología que llegó a competir con la tracción a vapor, aunque finalmente fue ésta última la que se impuso debido a los problemas de la tracción neumática. Pero en esos años nos dejó unas imágenes preciosas como ésta:

Fuente: http://www.exetermemories.co.uk/em/_events/atmospheric_railway.php
Fuente: http://www.exetermemories.co.uk/em/_events/atmospheric_railway.php

¡Y sirvió de inspiración al futurista Hyperloop!

Trenes a reacción

A finales de la década de los 60 del s. XX el ferrocarril estaba de capa caída por la popularización de las autopistas y del transporte aéreo. Así, había que buscar formas de hacer más competitivo el ferrocarril. Y juntando esta necesidad con la moda de los motores a reacción, todo encajaba: había que adaptar los trenes convencionales con estos motores (¿no os recuerda a ahora, cuando todo tiene que ser eléctrico y Smart?). Se inició así una de las carreras entre la URSS y los Estados Unidos (os dejo aquí la historia y aquí cómo terminó abandonado uno de los vehículos –vaya pena que acabe así una parte de la historia del transporte-).

Fuente: www.microsiervos.com
Fuente: www.microsiervos.com

Rodadura neumática

Una de las cosas que más me sorprendió de mi viaje a París fue que la línea 11 de metro tuviera rodadura neumática. Sin embargo, por lo que he investigado, es algo relativamente común y, como poco, en Ciudad de Méjico y Montreal el metro también tiene este sistema y tampoco es un tipo de rodadura vanguardista: se desarrolló para la Exposición Universal de 1900. Presenta algunas ventajas sobre la rodadura metálica: reduce el ruido y las vibraciones

en los compartimentos de viajeros y además permite aceleraciones y deceleraciones mayores (doy fe de que en la línea 11 del metro de París se nota esto último). Esto tiene dos consecuencias fundamentales: disminuye la distancia entre trenes (ideal para el servicio, pues aumenta la capacidad de la línea) y permite pendientes más pronunciadas (perfecto para flexibilizar el diseño de la infraestructura). También tiene contras, como el mayor consumo de energía y una menor velocidad punta (claro, porque hay más rozamiento), pero teniendo en cuenta que para los metros prima la aceleración sobre la velocidad, me parece una solución muy adecuada.

Nuevos trenes del metro de Montreal, fabricados por CAF. Fuente: http://www.vialibre-ffe.com/noticias.asp?not=11669
Nuevos trenes del metro de Montreal, fabricados por CAF. Fuente: http://www.vialibre-ffe.com

¿Por qué hay que elegir entre el ferrocarril y la carretera?

Uno de los principales problemas del ferrocarril frente a la carretera es que los servicios de transporte que permite son menos flexibles debido a la rigidez de la infraestructura. Pero, ¿por qué elegir pudiendo tenerlo todo?

Vehículo dual en Hokkaido. Fuente: WikiCommons
Vehículo dual en Hokkaido. Fuente: WikiCommons
¿No os recuerda en cierta medida a los BRTs? Echadle un ojo a la evolución: http://citytransport.info/OBahn.htm
¿No os recuerda en cierta medida a los BRTs? Echadle un ojo a la evolución: http://citytransport.info/OBahn.htm

Carreteras con catenaria para camiones híbridos

Siemens ha puesto en marcha un proyecto en Suecia que, combinado con la tecnología híbrida de los camiones Scania “provocará una reducción en el consumo de combustible y en las emisiones, mientras el pantógrafo inteligente garantiza que los vehículos para autopistas eléctricas sean tan flexibles como los convencionales”. Vamos, otros que no quieren tener que elegir…

Hasta que recopile más experiencias y curiosidades, ésta será la última entrega de la serie. Espero que os haya resultado interesante y que la hayáis disfrutado, al menos, tanto como yo preparándola. Además, he añadido una novedad a la primera entrega de la serie, así que no os la perdáis.

Medios de transporte alternativos (4ª parte)

Aunque no esté siendo una serie con muchas visitas, debo decir que es de lo que más estoy disfrutando desde que empecé con el blog. Y, es que, andar buscando rarezas y novedades me está resultando muy curioso y, por supuesto, divertidísimo. Así que, aquí va la 4ª parte (que os anticipo que no va a ser la última):

Ascensor para bicicletas

Esto seguro que nos ha pasado a todos los que no somos ciclistas profesionales: llegamos a una cuesta empinada y tras unas pedaladas, bajar al plato pequeño, dejarte los riñones, pedalear “de pie”, etc, no hay manera de subir entera la cuesta y toca bajarse de la bici. Esto no genera problemas si la infraestructura ciclista está segregada, pero sí cuando toca subir por la calzada porque bajarse de la bici, aparte de humillante, puede resultar peligroso.

Por eso, pensando en la Cuesta de San Vicente, hice una propuesta de inversión para los presupuestos participativos, basándome en el Trampe Cyclocable de la ciudad noruega de Trondheim. Aunque ya la comenté la semana pasada, la copio de nuevo:

La propuesta “Ascensor para bicicletas en la Cuesta de San Vicente” consiste en replicar el cyclocable de la ciudad noruega de Trondheim en la Cuesta de San Vicente.

Añado unas notas técnicas sobre el proyecto:

– Habrá que ver y coordinar la propuesta con lo que salga del futuro proyecto de reforma de la Plaza de España.

– El tráfico en la Cuesta de San Vicente es intenso y muy rápido. La diferencia de velocidad coche-bici es determinante para que muchos se suban/nos subamos a la acera para subir la cuesta.

– Una ayuda mecánica para subir resolvería parcialmente el problema: bajaría a todos a la calzada pero la diferencia de velocidad seguiría siendo evidente. Para paliarlo, haría falta dotar de una reserva de espacio que exigiría o bien suprimir un carril de subida o bien estrechar todos los carriles de la sección. Yo iría por la segunda opción para calmar la velocidad tanto de subida como de bajada.

– Quizá sea un modelo replicable para otras cuestas desde el río, pero ésta me parece la más representativa como modelo para que después se piense en otras.

Carril peatón

Hace unos días leí una noticia peculiar. No era ni mucho menos novedosa, pero no la había visto antes. La cuestión es que. Por lo visto, ya hay varios lugares en los que se han pintados carriles para poderse mover a dos velocidades por las ciudades: como una persona normal y como una persona a un smartphone pegada.

Medios de transporte alternativos (4ª parte)

Aunque esto ya lo puse por aquí, hay un tipo de carril peatón que me resultó aún más singular: el de Novo Mesto (Eslovenia).

Medios de transporte alternativos (4ª parte)
(La foto es mía)

¡Al agua, patos!

Por último, dos variantes de medios de transporte terrestres, pero para el agua.

El autobús anfibio o amphicoach es un vehículo híbrido que puede circular tanto por carretera como por cursos de agua tanto dulce como salada. A mí personalmente me fascina, porque no me explico qué tipo de “magia” (ciencia, pero no deja de ser espectacular) permite que un bicho de unas 15 toneladas y tan poca superficie como tiene un autobús pueda flotar.

Medios de transporte alternativos (4ª parte)

Y más ligera pero igualmente sorprendente es la bici acuática.

Aunque parezca un artilugio casero, parece ser que este aparato para convertir tu bici en una especie de hovercraft a pedales está comercializado. Pero además, hay otra empresa que se dedica a construir aparatos específicos que no necesitan montar tu bici para pedalear sobre el agua.

Y también hay una tecnología que va más allá y eleva la superficie “barco”-agua para reducir el rozamiento aprovechando el efecto que los hidroalas:

Medios de transporte alternativos (3ª parte, el transporte del futuro)

Tras el éxito de la primera y segunda partes de esta serie, aquí está la tercera (y habrá más). En este caso, el criterio de selección de los medios de transporte que se presentan es el siguiente: que sean transportes futuribles. Seguramente no veremos todos, pero quizá supongan la inspiración para los que sí se desarrollen.

Hyperloop

Si hay ahora mismo un medio de transporte del futuro que esté dando qué hablar, ése es Hyperloop. Pero, ¿qué es en realidad? ¿De veras funciona a través de la presión del tubo? Porque han salido noticias de que utiliza levitación magnética e incluso que dicen que… y esto es duro… Hyperloop tiene raíl. Aunque bueno, en realidad aún se trata sólo de una idea y no tanto de un desarrollo tangible que bebe de sistemas anteriores como son el aerotren y el tren atmosférico y aún puede pasar cualquier cosa.

Mucho más avanzado otro invento del mismo genio/visionario/loco, Elon Musk: el coche eléctrico que se carga en estaciones de carga rápida (entre 5 y 10 minutos) y está previsto que pueda cargarse por inducción (es decir, sin cables).

Autobuses sin conductor

Ya hemos hablado en el blog de los vehículos sin conductor. De momento, ya funcionan de forma habitual en sistemas de transporte guiado y se está probando en coches. Una vez más, meto presión desde aquí a  Miguel Álvarez, de Nación Rotonda a ver si pronto vemos su post al respecto.

Pero abierto el camino, ¿por qué no pensar en transportes colectivos no guiados? Aunque parezca ciencia ficción, no es un proyecto tan lejano.

Autobús sin conductor
Autobús sin conductor

Straddling Bus

Este tipo de transporte es difícil de describir pero viene a ser un autobús gigante que se mueve por encima de las carreteras. Obviamente, es del tamaño de un edificio y aunque en los vídeos se mueve grácilmente sobre unos raíles, no deja de venirme a la mente la “lentitud” de las grúas pórtico de las instalaciones logísticas, que es a lo que recuerda.

Travelator

A mí este medio de transporte me encanta por lo sencillo que me parece, pero le veo poca utilidad. Básicamente, consiste en un conjunto de cintas transportadoras que se mueven a diferente velocidad, de forma que pasando de una a otra se acelera o se frena. Estas cintas recorren una línea subterránea al más puro estilo del metro. Pero claro, sin vehículos.

Travelator
Travelator

Aquí podéis ver más información y un pequeño vídeo que explica el funcionamiento de este sistema [enlace].

PRTs guidaos: SkyTran, PORT, Synchrotrain y Next

Ya hay sistemas de PRT y hemos hablado de ellos pero, cabe hacerse varias preguntas acerca de ellos. La primera es “¿por qué debe ser un medio de transporte terrestre?”. Esta misma pregunta se la debieron hacer los creadores de SkyTran. Sin embargo, lanzo una pregunta: ¿tiene sentido un sistema rígido cuando servir la demanda debería ir hacia un aumento de la flexibilidad?

 

Medios de transporte alternativos (3ª parte, el transporte del futuro)
SkyTran

Más de lo mismo es PORT, aunque permite el rebase entre las cápsulas:

Una guía un poco más flexible es la del Synchrotrain y Next, que se mueven por carretera en lugar de por raíles:


(de este último vídeo llama la atención que use app que bien podrían ser del presente para algo tan alejado)

Drones

Mi pregunta tiene una respuesta sencilla: el PRT tiene que otorgar flexibilidad para triunfar. Pero efectivamente, no tiene por qué servirse el transporte mediante medios terrestres. Está previsto que a finales de año ya esté disponible el primer dron capaz de transportar pasajeros que, además, se pilotará de forma autónoma [para más detalles: enlace 1 y enlace 2].

Aunque para quien quiera «conducir», también hay alternativas…

SeaBubbles

Siguiendo los principios del Hydroptère, que es un tipo de barco experimental que genera un plano de sustentación para aumentar su velocidad disminuyendo la fricción entre el casco y el agua y evitando la resistencia por formación de olas, se han inventado unos pods para circular por ríos. Y parece que no será un medio de transporte muy caro y que permitirá el transporte fluvial de pasajeros a modo de taxi.

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SeaBubbles

Bonus: La bici del futuro

¿Qué pedalear cansa? ¿Qué es lento? Sin problemas… se tecnifica la bici, se busca una buena recta y listo:


Pero a todo esto… ya están trabajando para dejarnos sin trabajo en el futuro a los que nos dedicamos al mundo del transporte, porque el día que el teletransporte sea completamente viable, a ver quién compite con él.