Hoy escribo para recomendaros el curso «La transformación socioecológica de los entornos urbanos», que se desarrollará en La Casa Encendida entre el 7 de octubre y el 2 de diciembre. Es un curso en modalidad semipresencial de 75 horas de formación, con cinco sesiones presenciales los miércoles 7 y 28 de octubre, 11 y 25 de noviembre y 2 de diciembre, de 17.00 a 20.00 h.
Así, ofrece a los técnicos herramientas para repensar los entornos urbanos dentro de un contexto global y su contribución a la sostenibilidad: estudiando de las ciudades como socio-ecosistemas, en los que hay una relación ineludible entre la sociedad y el entorno (ya sea urbanizado, ya sea natural), los profesores ayudarán a entender su funcionamiento y metabolismo y generar propuestas acordes con los problemas ambientales y sociales que afectan a los entornos urbanos.
Para ello, en este curso se compartirán reflexiones, herramientas y propuestas para la transformación socioecológica de los entornos urbanos, yendo de la teoría a la práctica y presentando iniciativas y transformaciones urbanas que ya se están llevando a cabo en nuestras ciudades.
El contenido del curso se estructura en cuatro temas:
1. Una visión socioecológica de los entornos urbanos.
2. De la teoría a la práctica (I): la transformación del entorno.
3. De la teoría a la práctica (II): procesos comunitarios.
4. Indicadores socioecológicos de la transformación de los entornos urbanos.
Los contenidos del curso se trabajarán de forma conjunta a través de debates, foros, ejercicios prácticos y un trabajo grupal en que se pondrán en práctica los conocimientos adquiridos y que se expondrá en la última sesión del curso.
Los profesores son David Alba, Marta Suárez y Juan Carlos Barrios, miembros de Transitando, equipo de trabajo sobre ecología y educación para una ciudad sostenible y colaboradores del Laboratorio de Socio-Ecosistemas del Departamento de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid. Marta os sonará a los lectores que seguís hace tiempo el blog porque colaboró con un artículo sobre laresiliencia de las ciudades.
En las sesiones presenciales se contará además con la experiencia de diferentes entidades y colectivos involucrados en la transformación socioecológica de los entornos urbanos: Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, Altekio, Red de Huertos Urbanos de Madrid, Paisaje Tetuán, etc.
Podéis apuntaros a través del siguiente enlace: Inscripción. Y si no podéis realizarlo completo, las sesiones presenciales siempre tienen una fase al final en que son en abierto en el salón de actos de La Casa encendida y ¡seguro que los debates que ahí se planteen resultan interesantísimos!
Cuando la carrera electoral tocaba a su fin y ya se habían publicado los programas, nos lanzamos a evaluar los puntos que tenían que ver con el modelo territorial, el urbanismo, la movilidad y el transporte y pudimos corroborar queunos nos hicieron más caso que otrosa la hora de redactar sus propios programas.
Así, nos lanzamos a escribir un artículo para la Revista de Obras Públicas en el cual dimos al proyecto un barniz metodológico y repasamos las ideas y procedimientos seguidos, así como los problemas y limitaciones a que nos enfrentamos. El objetivo era fundamentalmente mostrar a la ciudadanía, los técnicos, los responsables municipales y, en definitiva, todos los actores urbanos, que existen instrumentos que permiten formular mecanismos de participación que pueden ser muy simples pero que enriquecen la calidad de las propuestas políticas y de los proyectos.
Pues, sin más dilación, os dejamos con el texto (pulsa en la imagen para verlo):
Pulsa sobre la imagen para acceder al texto completo
Esperamos poder seguir hablando del tema por haber sembrado la semilla de la participación en materia de movilidad en la región de Madrid y que no nos quedemos con las ganas de realizar nuestro experimento a “escala 1:1”.
Este blog cumple hoy su primer año. La mayoría de las entradas que se publicaron hasta enero las escribí en agosto pasado en el pueblo de mis abuelos, en Líbano, y eso permitió que el ritmo de publicación fuera realmente elevado para un blog unipersonal: dos entradas por semana. En el momento en que se acabaron estos artículos y tenía que ir escribiendo semana a semana, el ritmo bajó a una actualización por semana. Pero aún con ello, el blog ha conseguido superar en este año las 30.000 visitas (el objetivo inicial que nos propusimos fue de 10.000 visitas). Este éxito no es sólo mío, sino también de Arantxa Getino, que está en las tripas del blog.
En este año ha habido momentos buenos, en los que realmente he disfrutado preparando contenidos. Pero también momentos en que se hacía duro escribir un post por semana. Por suerte, disfruté de grandes dosis de inspiración en el que hasta el día 31 de julio fue mi trabajo en TRANSyT (ahora me he lanzado a la aventura del ejercicio libre de la profesión y de momento la experiencia pinta bastante bien). Y también he contado con colaboradores que me han ayudado redactando unos posts buenísimos que, además, me libraban de escribir alguna semana.
Además, el blog se ha convertido en un buen lugar para compartir experiencias, papers, detalles de mi Tesis, las presentaciones de las clases que he impartido, algunos de los debates en los que he participado, propuestas políticas,… permitiéndome plasmar una parte importante de las ideas que me rondan por la cabeza.
Y, cómo no, quiero agradeceros vuestras visitas, comentarios y todos los «¿por qué no escribes de (rellene con el tema en cuestión)?» y los «esto seguro que te sirve para el blog» que demuestran que me leéis. Y, ¡¿qué mejor forma de agradeceros la ayuda y celebrar el aniversario que regalando libros?!
Para ello, he preparado un sorteo en la web Sortea2. El funcionamiento del mismo ha sido el siguiente:
– Para los suscriptores, dos papeletas en el sorteo.
– Para quienes han dado a «me gusta UyT» en Facebook, una papeleta en el sorteo.
– Para quienes cumple los dos requisitos anteriores, tres papeletas.
Y el resultado ha sido el siguiente:
Resultados de la web Sortea2
El primer lote, compuesto por 1) Retos para la sostenibilidad de las ciudades inteligentes, 2) Las infraestructuras de transporte y la calidad de vida, 3) En torno a Leonardo Torres Quevedo y el transbordador del Niágara y 4) El libro de las curvas… ES PARA ÁLVARO FERNÁNDEZ HEREDIA.
El segundo lote, compuesto por 1) Manual para la evaluación de impactos ambientales, 2) Las infraestructuras de transporte y la calidad de vida, 3) En torno a Leonardo Torres Quevedo y el transbordador del Niágara y 4) Lucio del Valle. Memoria sobre la situación, disposición y construcción de los puentes. 1844… ES PARA ANA CRUSA.
Enhorabuena a ambos. Cuando queráis quedamos para dároslo o si no podéis decidme dónde enviarlo.
Del especial sobre nuestro viaje por Centroeuropa sólo queda hablar de Zagreb. Sin embargo, aunque haya acabado esta serie de posts, la semana que viene seguirá teniendo una programación especial: el jueves, tendréis la recopilación de noticias habitual de los primeros jueves de mes, pero el viernes cumplimos un año y ¡vamos a tirar la casa por la ventana!
El funcionamiento del sorteo será el siguiente:
– Si eres suscriptor, tendrás dos papeletas en el sorteo.
– Si te gusta UyT en Facebook, tendrás una papeleta en el sorteo.
– Si eres un fan acérrimo y cumples los dos requisitos anteriores, participarás en el sorteo con tres papeletas.
Los lotes son los siguientes:
LOTE 1:
– Retos para la sostenibilidad de las ciudades inteligentes.
– Las infraestructuras de transporte y la calidad de vida.
– En torno a Leonardo Torres Quevedo y el transbordador del Niágara.
– El libro de las curvas.
LOTE 2:
– Manual para la evaluación de impactos ambientales.
– Las infraestructuras de transporte y la calidad de vida.
– En torno a Leonardo Torres Quevedo y el transbordador del Niágara.
– Lucio del Valle. Memoria sobre la situación, disposición y construcción de los puentes. 1844.
El día 7 publicaremos en el blog el resultado del sorteo, ¡así que estad atentos!
Pero vamos al tema: el transporte en Zagreb.
Nosotros, que llegamos desde Novo Mesto en coche, lo aparcamos en un aparcamiento subterráneo en la plaza en que está el Teatro Nacional de Croacia (bajo la Plaza del mariscal Tito, en croata Trg maršala Tita). Y nos salió muy barato, 38 HRK (en Croacia no tienen euros sino kunas. Y tampoco forman parte de Schengen), lo que equivale a unos 5€ por unas 9-10 horas. Pero aparcar en superficie es gratis y…
Teniendo aceras, ¿para qué malgastar la calzada para aparcar?
Zagreb es una ciudad mediana, que pasa por poco los 800.000 habitantes (aunque el área metropolitana supera los 1,2 millones de habitantes). Y de dimensión, la ciudad es bastante abarcable andando y en bici. Al menos, la ciudad alta (Gornji Grad) y la ciudad baja (Donji Grad), que son las zonas donde se concentran los lugares de interés turístico y resultan muy compactas. Nosotros, a falta de bicis, fuimos andando. Además, por lo que pregunté y lo que he podido confirmar en blogs de viajes, la convivencia entre bicis y tranvías tiene algunos problemillas. Eso sí, a pesar de que las aceras tenían unas dimensiones adecuadas y hay bastantes áreas peatonales y en las zonas turísticas las terrazas están en la calzada, el conjunto de la ciudad está muy orientada hacia el coche.
Interacción tranvía-bicicletaÁreas peatonales en Zagreb
El transporte público en el centro de la ciudad está cubierto principalmente por tranvías, con un nodo importantísimo en la plaza Ban Josip Jelacic, donde pude ver algunas líneas pasando casi cada minuto. Hay un total de 15 líneas diurnas (de 4:00 h de la madrugada a 23:50 h de la noche) y 8 líneas nocturnas.
Plaza Ban Josip Jelacic de Zagreb
Por su parte, la demanda de transporte en la periferia se cubre con una red de autobuses superpuesta sobre la anterior. Cabe mencionar que están bastante bien integradas para favorecer la intermodalidad. De hecho, ambas redes están gestionadas por la misma empresa, ZET (Zagrebački električni tramvaj, que significa Tranvía Eléctrificado de Zagreb). Esto facilita, por ejemplo, que algunos de los autobuses nocturnos cubran trayectos de los tranvías diurnos y en fin de semana los trayectos de los tranvías 3 y 8, ajustándose así la oferta de transportes a la demanda de cada momento del día. Y permite también la integración tarifaria, de forma que con un solo billete se pueden realizar trasbordos en el plazo de 90 minutos. Por último, esta empresa gestiona también el funicular (que sirve fundamentalmente para fines turísticos. De hecho, cubre sólo 66 metros, lo que lo convierte en uno de los funiculares más cortos del mundo. Eso sí, aunque no resulta muy útil, al menos el trayecto sale por pocos céntimos de euro) y la mayoría de las líneas interurbanas.
Funicular de Zagreb
Y, por último, la ciudad cuenta con un sistema de préstamo de bicicleta pública.
El sistema de préstamo de bicicleta pública de Zagreb
A Eslovenia llegamos el 13 de junio. El trayecto, completamente intermodal, fue el siguiente: desde la casa de nuestros amigos en Ingolstadt hasta la estación de tren en coche, desde Ingolstadt Hbf hasta München Hbf en tren, desde München Hbf hasta una gasolinera en mitad de una autovía en Radovljica en DRT y, finalmente, desde la gasolinera hasta Brezje (nuestra primera parada eslovena) en coche.
La sensación en el tren Ingolstadt-Múnich fue bastante agobiante porque perder un móvil que tiene una semana y que te ha regalado tu pareja no es el mejor de los acontecimientos posibles. Resulta que, a pesar del aumento espectacular de demanda durante el fin de semana, la DB Bahn no ajusta su oferta y tampoco limita el acceso a los trenes, lo que produce situaciones, como poco, incómodas [esto ya lo había comentado aquí]. Por suerte, el móvil resulto estar en el coche de nuestra amiga y pudo enviármelo.
Las fotos no reflejan el agobio, el calor, ni tampoco la ridícula situación de que yendo así el tren no dejasen de pasar empleados con carritos vendiendo comida y bebida.
Como en Eslovenia vimos un montón de cosas, en lugar de plantear este artículo como los anteriores, voy a poner algunas pinceladas de los lugares más destacados de nuestra visita y a incluir algunas cosas que me resultaron curiosas. Eso sí, si queréis saber más, podéis escribirme [aquí] e intentaré responder lo mejor posible a vuestras consultas sobre el transporte en Eslovenia.
Los principales medios de transporte interurbano en Eslovenia
Eslovenia cuenta con una red de carreteras bastante moderna y de una calidad excelente, que conecta todo el país. Por eso, a pesar de que existen servicios de autobús y tren nacionales e internacionales supuestamente muy puntuales (aunque no lo pude corroborar porque no los utilicé), la mayor parte de los desplazamientos por el país se realizan el coche particular.
Algo muy curioso de los trenes eslovenos es que se pude viajar con tu bicicleta e incluso, en el tramo Bohinjska Bistrica – Most na Soči ¡montado en tu propio coche!
La estación más importante, tanto de tren como de autobús de Eslovenia, es la de Liubliana, así que luego hablaré de ella.
Bled y alrededores
Bled es uno de los lugares míticos de Eslovenia (de hecho, si buscas en Google “Eslovenia”, las primeras imágenes son de su lago y no me extraña porque es impresionante). Además de los alrededores del lago, fuimos a recorrer una garganta en el Parque Nacional del Triglav y al cumpleaños de un amigo de mis amigos al lado de Jesenice.
Arriba: a la izquierda, un burek (la «comida rápida» típica de Eslovenia); a la derecha, el lago de Bled. Abajo: diferentes imágenes de la garganta del Parque Nacional del Triglav y Jesenice.
Sin embargo, aunque el lago de Bled sea el más famoso de Eslovenia, no es el más grande. Ése es el lago Bohinj. Como no lo vimos, tenemos pendiente otra visita al país, pero esperemos que con más tiempo.
La costa eslovena (e italiana)
Eslovenia tiene una costa muy pequeña que se encuentra en el golfo de Trieste y que conforma la península de Istria. Es una zona bastante peculiar, donde hay bastante mezcla de italianos y eslovenos. De hecho, el día que visitamos esta costa fuimos a Trieste (en Italia. Un lugar muy recomendable donde se puede admirar una arquitectura típicamente austrohúngara al lado del mar) y Koper/Capodistria y Piran (en Eslovenia). Nos faltó sólo por visitar Izola pero, por lo visto, es un pueblo puramente destinado al turismo playero.
Lo más curioso del transporte de Trieste es el tranvía que une la localidad con Opicina/Opčine y que tiene una pendiente brutal. Tanto, que en algunos tramos necesita que la tracción se la suministre un curioso sistema con un “carro empujador” que en realidad es un funicular.
En Trieste vimos también la segunda área de circulación a 10 Km/h y una terraza bastante peculiar.
A la izquierda, una zona peatonal en la que pueden entrar vehículos circulando a 10 Km/h. A la derecha, una terraza en el Canal Grande de Trieste.
En Koper lo primero que vimos fue una turborrotonda. Por lo visto, no es la única que hay en el país, pero aún no había visto ninguna en directo y me pareció muy peculiar, tanto por la distribución de los carriles de la calzada anular como por la señalización. Eso sí, para cruzarla como peatón, te lleva lejísimos en 2 de los 4 ramales.
Turborrotonda en Koper/Capodistria
Koper es además el puerto más grande de Eslovenia. Aunque sólo hay tres y éste es el único de mercancías, así que es un puesto ganado sin demasiado esfuerzo. Los otros dos puertos, que en realidad son marinas, son Piran e Izola.
En Piran se dan dos situaciones peculiares en cuanto a la movilidad. La primera es que no se permite el acceso a la ciudad en coche (salvo que seas del municipio), por lo que hay que dejarlo en un aparcamiento enorme antes de entrar y se puede llegar al centro a pie o en un autobús gratuito gestionado por el ayuntamiento. La segunda es que, a pesar de su diminuto tamaño y de sus cuestas y escaleras, tiene servicio de préstamo de bicicleta pública. Lo que me pregunto es quién lo usará si puedes recorrer el pueblo andando en menos de 10 minutos.
A la izquierda, la señal que te obliga a ir al aparcamiento disuasorio. A la derecha: arriba, el autobús gratuito, con una frecuencia de unos 5 minutos; abajo, la plaza principal de Piran. De fondo, se ve la estación del ayuntamiento del servicio de préstamo de bicicleta pública.
Novo Mesto
De camino a Zagreb, paramos en Novo Mesto. Yo pensaba que sería un sitio bonito y, la verdad que, quitando la ribera del río, no tiene nada especialmente bonito. Eso sí, tienen algo peculiar. En lugar de aceras, hay carriles peatonales en la calzada. Y obligaban a los ciclistas, como es lógico, a ir por la calzada (es lo único que hay en casi todo el pueblo, así que tendría poco sentido subirse en las pocas y estrecha aceras que hay…) con un mensaje que dice “kolesarji na vozišču” y significa “ciclistas por la calzada”.
A la izquierda, el carril peatón. En el centro, la ribera del río Krka (subafluente del río Sava, a su vez afluente del Danubio). A la derecha, el cartel que obliga a los ciclistas a ir por la calzada.
Liubliana
Liubliana fue nuestra base de operaciones en Eslovenia. Más concretamente, un hotel que estaba a las afueras de la ciudad pero que tenía la particularidad de que, además del hotel (que estaba bastante bien pero era tirando a caro, quizá por la coincidencia con un Eslovenia-Inglaterra de fútbol esos días), en el edificio había gimnasio/polideportivo, una tienda de productos deportivos, un local de estos para hacerse la manicura y un albergue juvenil.
En el castillo de Liubliana, con Changa y Monika.
Su ubicación nos permitió (u «obligó a») probar los autobuses ljubljanaises de la empresa LPP. A destacar: 1) sólo se pueden coger con las tarjetas prepago pero hay que tenerla previamente porque no hay billetes ocasionales. En nuestro caso, nos la dejó Monika, pero también se podían coger en el hotel. Estas tarjetas se pueden recargar en gasolineras, quioscos, estancos, etc; 2) El viaje sencillo cuesta 1,20 €, pero desde la validación en la máquina del autobús, tienes hora y media para subirte a todos los autobuses que quieras. Además, el autobús que cogimos cumplió al 100% el horario que consultamos en la app de LPP. 3) La mayoría de las paradas tienen pantallas electrónicas que avisan del tiempo que tardan en llegar las diferentes líneas; 4) Las matrículas de los autobuses llevan el nombre de la empresa y el número de autobús.
Si os fijáis, se ve que en las matrículas pone LJ (Liubliana), el escudo de la ciudad, LPP (el nombre de la empresa de transporte) y el número del coche que presta el servicio.
Eso para movernos desde la periferia hasta el centro. Para moverse por el centro las mejores formas son caminar por las muchas calles y plazas peatonales, pedalear (impresionante, la cantidad de bicis que había, tanto privadas como del sistema de préstamo de bici pública. Casi más que personas) o, si se es mayor o se tiene algún problema de salud, en los “Kavalir” eléctricos y gratuitos que ofrece el ayuntamiento de la ciudad.
Arriba: a la izquierda, el «Kavalir» eléctrico para ancianos y PMR; a la derecha, una peatonalización con «obra blanda». Abajo: a la izquierda, una escena cotidiana en la que la bici resulta protagonista; en el centro, una estación del servicio de préstamo de bicicleta pública; a la derecha, una de las principales calles de la ciudad, Slovenska Cesta, peatonalizada recientemente.
Una muy buena idea es que en algunos carriles bici, se dejó una reserva de espacio para evitar los choques si un conductor abre la puerta de su coche. Una muy buena idea.
Carril bici con reserva de espacio para evitar accidentes ante la apertura de puertas.
Para subir al castillo de Liubliana hay dos opciones, subir andando y con unas vistas bastante bonitas o pagar 4€ y subir en funicular. Como somos jóvenes (y subir los 4 nos iba a salir a 16€ para un trayecto de menos de 30 segundos), optamos por la segunda opción.
El último día del viaje (17 de junio), en el tiempo que esperamos el DRT que nos llevaría de vuelta a Múnich, visitamos las estaciones de tren y autobús (en realidad, están juntas).
Arriba, la estación de tren. El material rodante esloveno tiene un aspecto lamentable porque está lleno de graffitis. Abajo, la estación de autobuses. En esta estación,la dársena 25 está dedicada al DRTde la empresa GoOpti.
Y con esto casi hemos terminado la serie especial de artículos sobre nuestro viaje por Centroeuropa. El jueves que viene, como colofón, tocará hablar de Zagreb (en Croacia).
El blog de Samir Awad Núñez
Uso de cookies
Utilizo cookies propias y de terceros para tener una muestra del tráfico web y posibilitar el uso compartido en redes sociales de la información que aquí encuentres, la navegación continuada se considerará que aceptas su uso. Política de cookies, pinche el enlace para mayor información.