Archivo de la categoría: Transporte

El transporte en Oporto y sus alrededores

Este año tuve la suerte de pasar la Semana Santa en Oporto y alrededores con tres buenos amigos. Y pensando a la vuelta en todos los medios de transporte diferentes que utilizamos (y que podíamos haber utilizado), se me ocurrió que estaría bien hacer un repaso de la gran variedad de sistemas de transporte que existen en los lugares que visitamos.

Recorrimos Almeida, los Arribes del Duero, Régua, Vila Real, Oporto, Braga, Guimaraes, el tramo Oporto-Valbom al menos 8 veces y la pila de kilómetros de la vuelta por la A-29 y por la A-25 (aparte del tramo Fuentes de Oñoro-Madrid, ya en España).

Medio 1: Coche compartido

Dentro de usar el coche para viajar, qué menos que repartir las externalidades. Ir en coche implicó el pago de unos cuantos peajes con sus diferentes tipologías y medios de pago: el normal, EASYToll, TOLLSERVICE, Vía-T, TOLLCARD,… Es un jaleo importante del que se podrían escribir monográficos y hasta Tesis Doctorales…

Además, tras una primera noche en Almeida, íbamos a pasar 3 noches en un piso en plena ribera del Duero en Oporto capital. En pleno centro turístico, vaya:

El transporte en Oporto y sus alrededores

Pero por un error en la reserva por parte de la dueña del piso y un favor de una vecina suya, acabamos un pelín lejos…

El transporte en Oporto y sus alrededores

Todo tiene parte buena y parte mala. La buena es que acabamos en una «modesta casita» de 600 metros cuadrados con embarcadero en el Duero. Una casa que, además, se construyó para sí mismo en su día José Carlos Loureiro, quien puede sonaros porque es el arquitecto del Pavilhão dos Desportos de Oporto. Impresionante.

La parte mala era la dependencia del coche, tanto para ir cada día a Oporto (y volver, que era lo que más pereza daba) como para poderlo aparcar, que no fue tarea fácil a pesar del gran número de aparcamientos subterráneos que hay en el centro de la ciudad.

Medio 2: Funiculares

En este viaje cogimos dos funiculares: el Funicular del Santuario do Bom Jesús do Monte, en Braga y el Funicular dos Guindais, que comunica la ribera del río con el barrio de Batalha, en Oporto.

El primero tiene dos méritos: es el primer funicular construido en la Península Ibérica y el 5º en todo el mundo (se puso en servicio el 25 de marzo de 1882) y además es el más antiguo que utiliza un sistema de balance de agua.

El transporte en Oporto y sus alrededores

Lo que el segundo tiene de especial es que: no sigue dos vías salvo en el cruce entre coches, un tramo está construido en túnel y las espectaculares vistas que desde él se pueden disfrutar del Puente Don Luis I.

Medio 3: Teleférico

En un sitio donde lo más bonito es divisar todo desde las alturas, no podía faltar este medio de transporte, así que nos hicimos un descenso en el Teleférico de Vila Nova de Gaia. Yo ya había subido en otra ocasión y, bueno… pues hay debate sobre si es imprescindible o no. Yo creo que no merece la pena a pesar de las vistas porque la mejor se tiene justo antes de entrar en sus instalaciones.

El transporte en Oporto y sus alrededores

Medio 4: Pies

La mejor forma de conocer las ciudades es pasearlas. Y ¡qué mejor forma de hacerlo que en centros peatonalizados como los de Braga y Guimaraes!

(En la foto, Braga)
En la foto, la «zona pedonal» de Braga

Y en el itinerario peatonal de Foz do Douro.

El transporte en Oporto y sus alrededores


Y hasta aquí los medios que cogimos en esta ocasión. Pero, como ya había estado en otra escapada en 2012, aquí van el resto:

Medio 5: Tranvía

Sorprende de Oporto que haya tan pocas líneas de tranvía cuando muchísimas calles de la ciudad tienen vías en la calzada. De hecho, si estoy bien informado, son sólo 3 líneas con un total de 6 trenes. 

El transporte en Oporto y sus alrededores

Eso sí, si os quedáis con ganas de ver más y saber cómo era la ciudad cuando éste era el medio de transporte principal, Oporto cuenta con un museo impresionante para los amantes del tranvía: el Museu do Carro Eléctrico.

Me llamó la atención también que hubiera calles adaptadas para la rodada de buses en la misma plataforma por la que circula el tranvía, con una medida tan simple como asfaltar dos bandas de empedrado. Eso sí, los coches no notan la diferencia porque, al ser más estrechos, sólo se puede aprovechar la banda asfaltada con una de las ruedas. Es una priorización al transporte público, cuando menos, peculiar.

El transporte en Oporto y sus alrededores

Medio 6: Autobús

Yo que no soy muy friki de los autobuses, cuando voy a algún sitio creo que es el medio de transporte en el que menos fijo, pero en este caso me llamó poderosamente la atención un modelo en particular: el Duplex Tour STCP 2956 del fabricante MAN, una autobús de dos plantas con wifi. 

El transporte en Oporto y sus alrededores

Y doy fe de que funciona perfectamente y no como el de GOWEX porque en aquel viaje fue de los pocos lugares en los que tuve una wifi de calidad. Eso sí, en estos 3 años la ciudad parece haber visto como prioritario este tema y en cualquier bar o restaurante, según entras te dan la contraseña para que puedas conectarte. Cosas del turismo y del tontismo 2.0…

Medio 7: Metro

El Metro de Porto me parece, desde que monté por primera vez, un ferrocarril impresionante, además de precioso y comodísimo tanto si miramos las estaciones como si miramos el material móvil.

El transporte en Oporto y sus alrededores

El transporte en Oporto y sus alrededores
El transporte en Oporto y sus alrededores

Y además, dejan entrar con bicis y, como ya hemos comentado por aquí, hay un sistema de símbolos para sustituir los colores que hace la red accesible a daltónicos.

Medio 8: Tren

Oporto cuenta con dos estaciones de tren. Una es Campanhã,  que está muy cerca del Estádio do Dragão. Y la otra es la famosísima São Bento, en pleno corazón de la ciudad.

El transporte en Oporto y sus alrededores

Medio 9: Transporte fluvial

La historia de Oporto viene ligada al río Duero y eso se nota aunque ya no se transporte la uva en barca sino en camión desde los Arribes hasta las bodegas de Vila Nova de Gaia.

Además, no hay transporte público entendido como commuting por el río, pero sí que se pueden hacer agradables viajecillos que permiten ver más de cerca los diferentes puentes que adornan el skyline de la ciudad y la desembocadura del Duero en el Océano Atlántico.

El transporte en Oporto y sus alrededores


Bonus track: Bici

Entre las cuestas y el empedrado típico portugués, Oporto no parece animar a los habitantes a moverse en bici. Sí que se veían ciclistas en plan recreativo por la ribera, por Foz do Douro y en cada una de las carreteras convencionales que recorrimos. Pero no como movilidad, sino como ocio.

Y, como no… para lo que sí que se usa la bici es para decorar comercios, que eso siempre gusta.

El transporte en Oporto y sus alrededores

Eso sí, los aparcabicis, además de ser pocos, destacan por su escaso uso.

El transporte en Oporto y sus alrededores


Espero que os haya resultado interesante este repaso. 

Brasilia (2ª parte): 50 Años después

Si la primera parte de este artículo de Javier de las Heras trató los antecedentes de Brasilia, su planeamiento y las razones que llevaron a su construcción, esta segunda parte tratará de hacer balance de sus más de 50 años de existencia desde el punto de vista del transporte y del urbanismo.


La ciudad tiene su centro en el llamado Plano Piloto que está formado por un eje central, llamado Eje Monumental, que alberga todos los edificios oficiales como el parlamento, el palacio presidencial, los ministerios; así como los principales monumentos. A ambos lados del dicho eje se situarán las zonas residenciales, caracterizadas por ser edificios aislados de 4 alturas, con planta baja exenta (lo que permitiría el paso en todas direcciones y que las zonas verdes entraran en las casas) y agrupados en torno a un pequeño comercio de proximidad. Por último, a las afueras de la ciudad se situarían los centros comerciales y lugares de ocio.

Vista aérea de Brasilia en la actualidad. (Fuente: Victoria Câmara – Wikimedia)
Vista aérea de Brasilia en la actualidad (Fuente: Victoria Câmara – Wikimedia)

Es importante señalar que Kubitschek, presidente de Brasil de tendencia socialista, formó un equipo de profesionales liderado por Lucio Costa y Oscar Niemeyer, de su misma orientación política. Así fue como el grupo de creativos intentó desarrollar un modelo de ciudad utópica donde se pretendía eliminar las clases sociales. Aunque en la actualidad dicho objetivo sólo se ha cumplido mínimamente, durante la construcción de la ciudad de la ciudad el igualitarismo sí se hizo realidad, ya que obreros y funcionarios compartían los improvisados campamentos.

Así, aunque fuera proyectada inicialmente para albergar a alrededor medio millón de personas, en la actualidad el Plano Piloto cuenta en torno a 600.000 habitantes, estando el millón y medio restante en barrios periféricos dependientes del centro. Según la geógrafa Nelba Azevedo Penna, del Departamento de Geografía de la Universidad de Brasilia, «a consecuencia de los procesos de ordenamiento de su territorio, se produce una intensa expansión del urbanismo hacia la periferia limítrofe del Distrito Federal, la cual dio origen a la formación del Área metropolitana de Brasilia — el llamado Entorno (actualmente institucionalizado como RIDE)». De este modo, se puede observar que la población con un nivel de renta más alto vive en el Plano Piloto, que cuenta con mejores servicios y calidad de vida, y el resto en la periferia. Este hecho va claramente en contra del espíritu utópico inicial de Brasilia. Por lo tanto, un defecto achacable al planeamiento de Brasilia es que no fue diseñada para crecer ordenadamente y en sintonía con el Plano Piloto, sino que fue tratada como un proyecto cerrado. 

Una ciudad diseñada para moverse en coche

Debido al hecho de que Brasilia se construyó en la época de auge del automóvil (fue nombrada capital de Brasil en 1960), los técnicos que proyectaron la ciudad, así como los dirigentes, asumieron que para el momento en que la ciudad se fuese a terminar, todos los habitantes serían propietarios de un coche.

Influencia del vehículo privado en la movilidad del Distrito Federal (Fuente: GDF Dia a Dia).
Influencia del vehículo privado en la movilidad del Distrito Federal (Fuente: GDF Dia a Dia).

Según el Departamento de Trânsito do Distrito Federal, la flota de automóviles en agosto de 2014 era de 1.539.645 con un crecimiento mensual de más de 5.000 vehículos al mes durante los últimos años. Teniendo en cuanta que la población del Distrito Federal, que incluye a Brasilia y a sus alrededores, es aproximadamente de 2.600.000 personas, se puede observar que existe un automóvil por cada 1,67 personas, disminuyendo este parámetro en las zonas centrales de la ciudad.

A pesar de ser la capital del Estado y una ciudad moderna, Brasilia cuenta con un sistema de transporte muy deficiente formado fundamentalmente por autobuses y metro. La red de autobuses se basa fundamentalmente en recorridos longitudinales a lo largo de cada una de las alas del Plano Piloto y, por tanto, perpendiculares al Eje Monumental, que representa el centro de la ciudad. Esto obliga a que los desplazamientos verticales sean realizados en vehículo privado, así como a la mayoría de centros de trabajo, comerciales y de ocio. De esta forma, a pesar de contar con avenidas de seis carriles por sentido, están empezando a aparecer situación de congestión durante las horas punta.

Por otro lado, para tratar de paliar esta situación, en 2001 entró en servicio el metro. Sin embargo, su poca longitud y su escaso número de paradas (24), así como el desarrollo de la ciudad comentado anteriormente hacen que su efecto sea muy limitado, especialmente en el centro. Para intentar mejorar la movilidad, las autoridades han desarrollado en los últimos años la integración de los sistemas de autobús y metro con un billetes único electrónico. También están trabajando en el proyecto Brasilia integrada que contempla la creación de corredores especiales para el autobús, a modo de un sistema BRT con amplia tradición en otras ciudades brasileñas como Curitiba, y su integración con el metro.

Estación de la red de metro de Brasilia (Fuente: Felipe Golfeto)
Estación de la red de metro de Brasilia (Fuente: Felipe Golfeto)

A modo de curiosidad, es interesante señalar que el lago Paranoá, un gran lago artificial construido a fin de incrementar las reservas hídricas de la ciudad, tiene registradas más de 10.000 embarcaciones, lo que hace que Brasilia sea el tercer puerto deportivo más grande de Brasil, por detrás de los estados de Rio de Janeiro y São Paulo, siendo una ciudad de interior.

A modo de conclusión, se puede señalar que Brasilia ha tenido un desarrollo urbanístico muy desigual fruto de la rigidez del proyecto original, dando lugar a una segregación por clases sociales. Este hecho, junto con la dependencia del automóvil y un sistema de transporte público pobre, hace que Brasilia presente una movilidad urbana muy deficiente. Sin embargo, en los últimos años se han empezado a desarrollar interesantes medidas, para intentar revertir el problema.

La movilidad sostenible: un reto de las ciudades en el s.XXI

Este artículo, del que soy autor, fue publicado originalmente en el número 21 de la revista Ciudad Sostenible.


Según la décima edición del informe Demographia World Urban Areas, la población mundial que habita en ciudades (51%) ha superado en el año 2014 a la que vive en zonas rurales (49%). Las estimaciones apuntan a que el porcentaje de habitantes urbanos seguirá aumentando en los próximos años hasta estabilizarse en el entorno del 82% para el año 2030 (datos de UNEP y del Banco Mundial). Por tanto, la sostenibilidad de las ciudades marcará el pulso de la sostenibilidad de la humanidad.

 El presente artículo centra su enfoque en una de las actividades humanas que mayor incidencia tiene en la sostenibilidad de las ciudades: la movilidad. Y es que, según el informe TERM 2013 de la European Environment Agency, en 2011 el 12,5% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la UE estaba causado por el transporte urbano, que consume aproximadamente entre el 15% y el 25% del total de la energía utilizada.

El urbanismo en el s. XX: ciudades diseñadas para el coche

La mayoría de las ciudades de los países desarrollados basan actualmente su trama urbana en la fluidez del tráfico automovilístico. El modelo de diseño basado en el coche fue consecuencia de un cambio radical en los patrones de uso del suelo durante el siglo XX. La llegada de los transportes mecanizados permitió que las ciudades crecieran hacia terrenos más alejados del centro y, por tanto, más económicos. Con el aumento de las distancias, muchos de los desplazamientos habituales, que en una ciudad de escala humana podían hacerse a pie o en bicicleta, pasaron a necesitar transportes mecanizados. Estos permitían nuevamente llegar más lejos y ocupar más suelo. Y así sucesivamente.

Comenzaba a producirse lo que se denomina “sprawl”: la ciudad compacta quedó relegada a los centros urbanos, mientras las periferias y áreas metropolitanas de las ciudades crecían desmesuradamente, con la dificultad que ello conlleva a la hora de prestar servicios de transporte público colectivo de calidad. Se dio un empuje definitivo a la popularización del uso del coche como medio preponderante de transporte en la ciudad.

Esta nueva pauta de movilidad pronto comenzó a colapsar las infraestructuras existentes. Como solución a la congestión de determinados itinerarios se construyeron nuevas infraestructuras, dentro y fuera de las ciudades, que supusieron a su vez la ocupación de nuevos espacios, que progresivamente se vieron saturados. Las nuevas vías, cada vez más alejadas de los espacios centrales, aumentaron las distancias y el consumo de energía y recursos, para empezar de nuevo con la construcción de más infraestructuras, en un proceso que se retroalimenta hasta resultar insostenible si no se toman medidas.

Se puede concluir, por tanto, que una parte muy importante de los problemas relacionados con la falta de eficiencia radica en lo que Màrius Navazo llama “el tablero” y otra parte en lo que denomina “las reglas del juego”. Si el diseño basado en el coche es un invento reciente, ¿se puede revertir?

Un nuevo modelo de ciudad para una movilidad sostenible

El urbanismo está intrínsecamente relacionado con la movilidad ya que la estructura de la ciudad determina el modo de transporte que sus habitantes deciden utilizar para moverse (ver Figura 1). Y es ahora, cuando las ciudades suponen un impacto a escala global, cuando hay que darse cuenta de que el modelo de ciudad diseñada para el coche es insostenible y se debe repensar la forma de “hacer ciudad”. Es necesario intervenir en las pautas de movilidad, tanto a través de políticas públicas (cambiar las “reglas del juego”) como a través de un cambio en la concepción de las ciudades (cambiar “el tablero”). 

Figura 1. Área urbanizada de Atlanta y Barcelona en la misma escala

La movilidad sostenible: un reto de las ciudades en el s.XXI
La movilidad sostenible: un reto de las ciudades en el s.XXI

Fuente: Alain Bertaud (alainbertaud.com)   

La solución a buena parte de los retos urbanos pasa por recortar el statu quo del automóvil. Sin embargo, aunque la sociedad tiene claro que el coche es la causa directa de muchos de los problemas urbanos más acuciantes, el uso del automóvil se ha introducido de tal manera en nuestras vidas que, para muchos, parece inviable vivir sin él. Es necesario reequilibrar el reparto modal para aumentar la participación de los modos más eficientes. En la Tabla 1 se puede ver que el transporte público y los modos blandos (bici y a pie) son mucho más eficientes que el transporte privado.

Tabla 1. Eficiencia energética de los modos de transporte urbano

La movilidad sostenible  un reto de las ciudades en el s XXI

Fuente: Asociación para la Promoción del Transporte Público, 2000

Existen diferentes medidas para mejorar la eficiencia energética de la movilidad en las ciudades. Éstas se clasifican en los tres pilares considerados para el sistema de transporte urbano (ver Figura 2).

Figura 2. Pilares de la eficiencia energética en la movilidad urbana
La movilidad sostenible: un reto de las ciudades en el s.XXI
Fuente: Elaboración propia a partir de “Urban transport and energy efficiency. Sustainable Transport: A Sourcebook for Policy-makers in Developing Cities”. Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania.

Las medidas a implantar para reequilibrar el reparto modal pueden venir por el lado de disminuir el uso del coche, como los peajes urbanos, los parquímetros, la reducción del número de plazas de aparcamiento, la internalización de las externalidades negativas a través de tasas (preferiblemente progresivas según la renta, para no aumentar la inequidad social), etc.; o de aumentar la participación de otros modos: promoción y mejora de los servicios de transporte público colectivo, implantación de sistemas de préstamo de bicicleta pública, creación de consorcios de transportes, integración tarifaria, mejora de la información en la ciudad, prioridad semafórica del transporte público en superficie, promoción de la movilidad activa infantil (Programa STARS), construcción de aparcamientos seguros para bicicletas (incluso en los vestíbulos de estaciones e intercambiadores de transporte), etc. Incluso se están planteando soluciones DRT (Demand Responsive Transport, transporte a la demanda) para zonas de baja densidad de población.

También se plantea un cambio en el uso de fuentes de energía con el vehículo eléctrico. La idea es no sólo reducir el uso del coche, sino mejorar también la eficiencia de los que se sigan usando.

Asimismo existen estrategias para reducir la longitud de los viajes en coche, combinándolo con el transporte público, como el P+R (park and ride, mediante la construcción de aparcamientos disuasorios), el consumo colaborativo, el aumento de la ocupación del coche en parte del trayecto (K+R, kiss and ride), etc.

Hasta aquí se han planteado una serie de medidas para cambiar “las reglas del juego”, pero las más útiles son las medidas de transformación física del espacio urbano (cambiar “el tablero”), puesto que reducen la longitud de los viajes y a la vez evitan la necesidad de modos motorizados: peatonalizaciones/áreas de prioridad residencial (ver Figura 3), woonerfs, construcción de plataformas exclusivas para el transporte público (ver Figura 4), ordenación y gestión del espacio público para recuperarlo para los ciudadanos (según las estimaciones de la UITP, el vehículo privado consume entre 20 y 50 veces más espacio urbano que el transporte público y los modos blandos juntos), redensificación de los núcleos urbanos, desconcentración de actividades (las ciudades compactas y complejas reducen la distancia de los viajes, haciendo que sea más cómodo moverse a pie o en bici), incorporación del transporte público como exigencia para nuevas actuaciones urbanísticas, incorporación de nuevas tecnologías, establecimiento de nuevas jerarquías viarias que permitan la convivencia de diferentes modos con las menores fricciones posibles (ver Figura 5), adecuación del viario para mejorar la accesibilidad universal, flexibilización normativa según el modo como por ejemplo el Idaho Stop para bicicletas, implantación de nuevas centralidades, etc. Y, por supuesto, la promoción del teletrabajo como medida fundamental para mejorar la movilidad, ya que, la mayor parte de la movilidad es la debida al trabajo.

Figura 3. Calle Madero, México D.F.

La movilidad sostenible: un reto de las ciudades en el s.XXI

Fuente: Wikipedia

Figura 4. Plataforma reservada de Transmilenio, Bogotá

La movilidad sostenible: un reto de las ciudades en el s.XXI

Fuente: Wikipedia

Figura 5. Calzada-bici en Montecarmelo, Madrid. Como se ve, se ha suprimido un carril para la circulación de coches, se ha dejado espacio para la apertura de puertas de los coches estacionados, se ha dotado de bandas sonoras que separan del siguiente carril y se ha eliminado parte del badén. Sin duda, la mejor integración de la bici en la ciudad que se puede ver en Madrid.

La movilidad sostenible: un reto de las ciudades en el s.XXI

Fuente: cuenta de Twitter de @marioav4

Hay que destacar que todas estas medidas, que exigen la actuación sobre elementos urbanos, deben implicar a los ciudadanos en el nuevo paradigma de ciudad que se propone. Además de otra planificación, los ciudadanos demandan nuevas forma de gobernanza, mucho más participadas por la ciudadanía y democráticas. Esto no es un “lujo”, sino que la experiencia demuestra que la participación ciudadana redunda a su vez en la eficiencia de las ciudades: se mejora la accesibilidad universal; la ciudad se vuelve amable, lo que hace más agradable moverse a pie o en bici, con la consiguiente reducción de externalidades negativas del sistema de transportes; se planifica en base a las necesidades ciudadanas (la ciudad se diseña así incluyendo niños, mujeres y ancianos y no sólo para hombres jóvenes. Esto facilita a estos grupos poblacionales integrarse como sujetos activos de la movilidad, por lo que disminuye las necesidades del uso del coche); se piensan ciudades compactas y complejas, reduciendo el número de desplazamientos necesarios para las actividades habituales, al disminuir las distancias; se aumenta la capacidad de innovación con nuevas perspectivas alejadas de la visión exclusiva de los técnicos; se genera conciencia colectiva, de modo que aumentan las actitudes prosociales, como el uso del transporte público colectivo; mejora la satisfacción de los ciudadanos con la ciudad que viven,…

Conclusiones y últimas consideraciones

Un buen urbanismo repercute positivamente en la calidad de vida de sus ciudadanos, ya que:

  • Mejora la calidad del aire.
  • Reduce la congestión, cuyas externalidades negativas suponen un 5% del PIB en España, con la consecuente pérdida de competitividad de las ciudades.
  • Disminuye la dependencia energética.
  • Modera el ruido al que los ciudadanos están expuestos.
  • Mejora la accesibilidad de las personas con movilidad reducida o cualquier tipo de discapacidad.
  • Reduce la accidentalidad.
  • Resuelve parte de la inequidad social, mediante la mezcla de estratos sociales y rentas, evitando la generación de guetos, gated communities y áreas gentrificadas.
  • Redistribuye el espacio público.

Pero también influye en el conjunto de la población mundial, al suponer una mayor participación de los modos blandos y el transporte público colectivo en el reparto modal, lo que reduce las emisiones de GEI.

Y, por si todo eso fuera poco, es más barato que las ciudades sean sostenibles. Según publicó el año pasado el diario The Guardian, las externalidades negativas del automóvil suponen £600 por habitante al año (unos 750€) y, según se ha estimado en un trabajo actualmente en desarrollo en Transyt, los costes externos medios europeos alcanzan aproximadamente un 3,08% del PIB. Es decir, un 3,08% del PIB se pierde por los costes no asumidos por el sistema de transportes de viajeros. No todo ese coste es imputable al automóvil, ya que se presenta agregado para todos los medios de transporte de pasajeros, pero pone de manifesto la magnitud del problema y la necesidad de reequilibrar el reparto modal.


Actualización 14-2-15: El artículo publicado 

El urbanismo desde la perspectiva de género

Este post nace de una reflexión que quería haber hecho hace meses pero que la falta de tiempo ha retrasado (pero este retraso ha hecho que la fecha de publicación casi coincida con el cumpleaños de mi pareja, así que a ella le dedico el post). Sin embargo, al empezar a documentarme para escribirlo (no me puedo quitar la máscara de investigador y siempre empiezo por buscar lo que se ha hecho previamente, para no tratar de inventar la rueda si ya la ha inventado otro antes), me llevé un chasco importante porque no es sólo que ya se hubieran escrito ríos de tinta sobre el tema, es que además la calidad de lo publicado me exigiría meses de estudio y un esfuerzo desproporcionado, así que opté por no generar contenido nuevo sino enlazar los artículos que más me han gustado de todos los que he leído.

Ana Bofill (2002). Género, Ciudad, Urbanismo. Extracto de la ponencia para el II seminario internacional generourban: Infreaestructuras para la vida cotidiana [enlace]

Eduard Punset (2014). ¿Tienen género nuestras ciudades? [he quitado el enlace por lo del canon AEDE, pero quien quiera, lo puede encontrar fácilmente]

Zaida Muxí Martínez, Roser Casanovas, Adriana Ciocoletto, Marta Fonseca y Blanca Gutiérrez Valdivia (2011). ¿Qué aporta la perspectiva de género al urbanismo? Universidad Politécnica de Cataluña [enlace]

Gobierno Vasco (2011). Libro recopilatorio sobre el Seminario de Urbanismo Inclusivo, Las calles tienen género [enlace]

Susana García Bujalance (2012). La perspectiva de género en el urbanismo. Una aproximación conceptual adaptada [enlace]

L. C. Tummers (2013). Urbanism of proximity: gender-expertise or shortsighted strategy? Re-introducing Gender Impact Assessments in spatial planning [enlace]

Diputación de Barcelona (2005). Urbanism and Gender. A necessary vision for all [enlace]

Monika Jaeckel and Marieke van Geldermalsen (2006). Gender equality and urban development: building better communities for all [enlace]

Ayuntamiento de Berlín (2011). Gender Mainstreaming in Urban Development [enlace]

Ayuntamiento de Madrid (2012). Guía de planeamiento urbanístico desde la perspectiva de género [enlace. Ver página 216]

Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2013). Bibliografía de referencia para el análisis del urbanismo con perspectiva de género [enlace]

Queda patente en todos estos textos que el urbanismo no es neutro desde la perspectiva de género. Así, la mujer está infrarrepresentada en la planificación urbana, igual que pasa con otros colectivos como los niños, los ancianos y las personas con movilidad reducida.

El urbanismo influye directamente en el acceso a lugares de empleo, equipamientos y servicios, marcando la facilidad o dificultad de la vida. Las mujeres:

– Suelen moverse más en transporte público y andando que los hombres.

– Suelen desempeñar una doble carga laboral, al tener un empleo retribuido y cargar con un mayor peso en las labores del hogar.

– Suelen asumir las labores de cuidado de niños, ancianos y personas dependientes.

– Sus actividades repercuten en su vida con un mayor número de desplazamientos que el de los hombres y un tránsito por el viario urbano también mayor.

Por eso, el urbanismo tiene un impacto diferente en hombres y mujeres y debe tender a facilitar la conciliación de todas las labores que realizan las mujeres (aunque hay un tema que trasciende al urbanismo y es que hay que actuar para equilibrar el reparto de tareas en el hogar y eliminar las discriminaciones por y en el mercado laboral). Como hacer un diagnóstico del tema en pocas líneas es inviable, recomiendo el texto del Instituto Andaluz de la Mujer, que hace un repaso por la situación actual que me parece sencillamente genial [ver enlace].

Y, por si leer artículo a artículo supone demasiado tiempo y no disponéis de él, os dejo un vídeo que resume gran parte de las ideas tratadas en ellos:

Coches híbridos y eléctricos en el carril Bus-VAO

Recuperamos hoy un artículo que ya se publicó en su día en ecomovilidad.net acerca de una de tantas ventajas de las que se está beneficiando el vehículo eléctrico. Sin embargo, ¿es razonable que los coches híbridos y eléctricos circulen por el carril Bus-VAO sin importar su ocupación?


Dentro de las medidas que la Comunidad de Madrid plantea en su Estrategia de Calidad del Aire y Cambio Climático, con la que pretende reducir los niveles de contaminantes en 30.000 toneladas hasta el año 2020, se propone que los vehículos eficientes (híbridos y eléctricos puedan circular por el carril Bus-VAO).

¿Qué es un carril VAO?

Un carril VAO es un carril de la carretera por el que solo pueden circular vehículos de uso público y Vehículos de Alta Ocupación, es decir, turismos con varios ocupantes (en cada caso se fija un número mínimo de ocupantes para los vehículos que circulan por ellos). Pueden circular además autobuses con masa máxima autorizada superior a 3.500 kilogramos y autobuses articulados, con independencia de su número de ocupantes, por lo que suele hablarse de carriles Bus-VAO.

Según el IDAE, en España, el actual índice de ocupación es de 1,3 pasajeros por coche y más del 75% de los desplazamientos urbanos se realizan en vehículos privados con un sólo ocupante, por lo que estos carriles pretenden racionalizar el transporte de personas hacia las grandes ciudades, ya que el aumento de la ocupación repercute en una mayor eficiencia del uso del vehículo privado, además de servir para descongestionar los accesos a las ciudades y evitar que estos circulen también dentro de la ciudad.

A pesar de ser una medida muy extendida a lo largo de todo el mundo, hoy por hoy sólo hay dos experiencias en nuestro país: en la A-6 en la entrada a Madrid (puede utilizarse por coches con un mínimo de dos personas y motocicletas) y, desde el pasado 29 de octubre, en la C-58 en la entrada a Barcelona (con una ocupación mínima de tres o más ocupantes).

La ventaja fundamental que presentan estos carriles es que circulan en las horas punta con una mayor fluidez que los carriles normales. Además, pueden catalizar un cambio en las pautas de movilidad, ya que los conductores de los vehículos que están atascados en los carriles normales ven cómo por el carril VAO se circula sin ningún problema y pueden decidirse a compartir su vehículo o pasarse al transporte público.

Diferencia entre circular por el carril Bus-VAO o por la calzada normal. Fuente: 20minutos.es

En el caso de Madrid, con una A-6 completamente constreñida por las edificaciones que se levantan en sus márgenes, el carril Bus-VAO representa la única forma de aumentar el número de personas a mover (en cierta forma, actúa como una aumento de la capacidad), ya que resultaría imposible su ampliación.  

¿Es una medida razonable que los vehículos eficientes puedan circular por el carril Bus-VAO de la A-6?

Cabe suponer que lo que pretende esta medida es la generalización de este tipo de vehículos apostando por la discriminación positiva sobre este nuevo mercado de vehículos. Esta medida ya está en marcha en el carril Bus-VAO de Barcelona desde su puesta en servicio, donde los propietarios de estos vehículos deben solicitar una pegatina que los identifique como usuarios autorizados para circular por el carril Bus-VAO.

Sin embargo, la ventaja fundamental de este tipo de carriles es que tienden a disminuir el número de vehículos que circulan en los accesos a las grandes ciudades. Así, si se permite la circulación a vehículos que vayan ocupados por una sola persona por el hecho de ser híbridos o eléctricos, ¿cuál será la ventaja del Bus-VAO? Porque ante una mayor intensidad de tráfico y con las separaciones físicas con las que cuenta, en cuanto se perturben las condiciones del tráfico (sobre todo en los tramos donde cuenta con un único carril), la calzada reservada se puede convertir en una ratonera.

Y además, no debemos olvidar dos aspectos:

– El primero, que en los vehículos híbridos, cuando circulan por carretera, el motor que aporta la tracción es el de combustión, por lo que cabe preguntarse si desde un punto de vista de las emisiones supone también una gran mejora.

– El segundo, que habiendo sólo dos carriles VAO en todo el país, es improbable que suponga un gran empujón a la adquisición de vehículos eléctricos e híbridos. Parece, por tanto, que estaremos ante una medida más efectista que efectiva.


Actualización ante las preguntas:

Coches híbridos y eléctricos en el carril Bus-VAO

Nota: la imagen destacada está extraída del blog madridmobilite.