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Sostener la movilidad insostenible

La colaboración de hoy llega desde Pamplona de la mano de Eneko Astigarraga. Es un artículo que se publicó inicialmente en su blog, una web que descubrí gracias a Gianni (que, como recordaréis ya colaboró en dos posts anteriores: enlace 1 y enlace 2), mi compañero de despacho en Transyt y que agregué en mi Feedly para leerla siempre.

En su blog, Eneko utiliza un término que a mí personalmente me encanta: Avestrucismo. La actitud no de quien no ve, sino de quien ni siquiera quiere ver cosas tan evidentes como que necesitamos replantear el modelo de ciudad que se ha desarrollado en los últimos años o que la libertad individual a la hora de elegir utilizar el coche tiene una serie de externalidades negativas que tenemos que tener en cuenta porque comprometemos la calidad de vida del resto de la sociedad. Y este post, que ya me gustaría haberlo escrito yo, me parece el máximo exponente del avestrucismo que nos puede llevar a un punto de no retorno.

Espero que os guste, al menos, tanto como me gustó a mí cuando lo leí.


Algunos habíamos vaticinado que esto de la recesión podía haber servido para replantear los postulados sobre los que se sostiene un sistema que ha demostrado no ser sostenible y proponer nuevos retos, pero parece que mucha gente sigue creyendo que esto sólo va a consistir en aguantar la tormenta y volver a empezar.

Está claro que esto de la crisis no va a servir para cuestionar los principios de lo que ha acabado tan mal y no tiene visos de cambiar. Nadie se atreve a plantear en serio otros supuestos distintos a los que nos han traído hasta aquí, porque nadie se atreve a dejar a tanta gente fuera de juego. Así, seguimos haciendo cosas bonitas para la galería y cosas feas en galeras, donde se cuece lo que luego tenemos que comernos y, por lo visto, seguimos dispuestos a tragar mucha más porquería que la que estamos dispuestos a reconocer, colaborando de esta manera en su perpetuación.

La movilidad es una de esas cuestiones incuestionables que nos está llevando a un punto sin retorno y que, de puro reincidente, se nos va a hacer tan obvio como imposible de ver. Si seguimos fomentando la movilidad motorizada, seguiremos sufriendo sus consecuencias hasta una situación desde la que retornar cada vez se va a hacer más complicado a pesar de que sea cada vez más urgente hacerlo. De nada servirán medidas marginales de potenciación de la bicicleta o de las zonas peatonales si se sigue manteniendo la mayor.

Lo de los coches y el transporte «barato» no tiene solución, por más que nos empeñemos en sostenerlo. No la tiene aunque los paises desarrollados sigan firmando aplazamientos en el cumplimiento de las emisiones que están ahogando el planeta. No tiene solución pese a que mucha gente haya sido conminada a depender de ellos al aceptar la deslocalización de la vivienda, del trabajo, de las actividades comerciales y del ocio y estar obligados a comprar «barato» producto globalizado, intensivo en transporte.

Parece que no podamos reconocerlo o que no queramos hacerlo porque hemos sido nosotros mismos los que lo hemos fomentado, más o menos alegremente, más o menos inconscientemente, pero esto no puede ser.

Podremos aducir cualquier argumento dilatorio, podremos augurar promesas de recuperación, podremos vender soluciones tecnológicas pero a esto no le vamos a dar la vuelta hasta que no seamos capaces de reinventar nuestro mundo inmediato en términos de proximidad.

El problema hasta entonces será que estaremos renunciando a unos lugares para vivir más humanos, más interesantes, más sociales, más divertidos, más seguros y más baratos. Y seguiremos pagando el precio de todo ello no sólo en contaminación, ruido y espacio, sino en subsidiarización del gasto en infraestructuras (autopistas, aparcamientos con sus mantenimientos) o en costes sanitarios (salud, accidentes). Pero somos así, nos gusta lacerarnos con nuestras propias miserias.


Tras leer este post y rememorando una conversación con mi amigo Javier (al que ya nombre en la BIO) sobre la Escala de Kardashov, me di cuenta de que estaremos «cerca» de llegar a ser una civilización de Tipo I, pero estamos llegando a ese estadio al revés, porque estamos condicionando nuestro planeta de forma completamente inconsciente. Y es por culpa del avestrucismo.

 

El urbanismo desde la perspectiva de género

Este post nace de una reflexión que quería haber hecho hace meses pero que la falta de tiempo ha retrasado (pero este retraso ha hecho que la fecha de publicación casi coincida con el cumpleaños de mi pareja, así que a ella le dedico el post). Sin embargo, al empezar a documentarme para escribirlo (no me puedo quitar la máscara de investigador y siempre empiezo por buscar lo que se ha hecho previamente, para no tratar de inventar la rueda si ya la ha inventado otro antes), me llevé un chasco importante porque no es sólo que ya se hubieran escrito ríos de tinta sobre el tema, es que además la calidad de lo publicado me exigiría meses de estudio y un esfuerzo desproporcionado, así que opté por no generar contenido nuevo sino enlazar los artículos que más me han gustado de todos los que he leído.

Ana Bofill (2002). Género, Ciudad, Urbanismo. Extracto de la ponencia para el II seminario internacional generourban: Infreaestructuras para la vida cotidiana [enlace]

Eduard Punset (2014). ¿Tienen género nuestras ciudades? [he quitado el enlace por lo del canon AEDE, pero quien quiera, lo puede encontrar fácilmente]

Zaida Muxí Martínez, Roser Casanovas, Adriana Ciocoletto, Marta Fonseca y Blanca Gutiérrez Valdivia (2011). ¿Qué aporta la perspectiva de género al urbanismo? Universidad Politécnica de Cataluña [enlace]

Gobierno Vasco (2011). Libro recopilatorio sobre el Seminario de Urbanismo Inclusivo, Las calles tienen género [enlace]

Susana García Bujalance (2012). La perspectiva de género en el urbanismo. Una aproximación conceptual adaptada [enlace]

L. C. Tummers (2013). Urbanism of proximity: gender-expertise or shortsighted strategy? Re-introducing Gender Impact Assessments in spatial planning [enlace]

Diputación de Barcelona (2005). Urbanism and Gender. A necessary vision for all [enlace]

Monika Jaeckel and Marieke van Geldermalsen (2006). Gender equality and urban development: building better communities for all [enlace]

Ayuntamiento de Berlín (2011). Gender Mainstreaming in Urban Development [enlace]

Ayuntamiento de Madrid (2012). Guía de planeamiento urbanístico desde la perspectiva de género [enlace. Ver página 216]

Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2013). Bibliografía de referencia para el análisis del urbanismo con perspectiva de género [enlace]

Queda patente en todos estos textos que el urbanismo no es neutro desde la perspectiva de género. Así, la mujer está infrarrepresentada en la planificación urbana, igual que pasa con otros colectivos como los niños, los ancianos y las personas con movilidad reducida.

El urbanismo influye directamente en el acceso a lugares de empleo, equipamientos y servicios, marcando la facilidad o dificultad de la vida. Las mujeres:

– Suelen moverse más en transporte público y andando que los hombres.

– Suelen desempeñar una doble carga laboral, al tener un empleo retribuido y cargar con un mayor peso en las labores del hogar.

– Suelen asumir las labores de cuidado de niños, ancianos y personas dependientes.

– Sus actividades repercuten en su vida con un mayor número de desplazamientos que el de los hombres y un tránsito por el viario urbano también mayor.

Por eso, el urbanismo tiene un impacto diferente en hombres y mujeres y debe tender a facilitar la conciliación de todas las labores que realizan las mujeres (aunque hay un tema que trasciende al urbanismo y es que hay que actuar para equilibrar el reparto de tareas en el hogar y eliminar las discriminaciones por y en el mercado laboral). Como hacer un diagnóstico del tema en pocas líneas es inviable, recomiendo el texto del Instituto Andaluz de la Mujer, que hace un repaso por la situación actual que me parece sencillamente genial [ver enlace].

Y, por si leer artículo a artículo supone demasiado tiempo y no disponéis de él, os dejo un vídeo que resume gran parte de las ideas tratadas en ellos:

Debate: Medidas de gestión de la movilidad en ámbitos metropolitanos

El pasado martes 2 de diciembre de 2014, tuvo lugar en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos un debate acerca de las medidas de gestión de la movilidad en ámbitos metropolitanos. Todo nació por una discusión en Twitter en torno a las nuevas Áreas de Prioridad Residencial en Madrid.

Al final, acabamos debatiendo el profesor Manuel Romana y yo. Creo que, además, con bastante rigor técnico en todo momento, lo cual siempre es de agradecer.

Debate: Medidas de gestión de la movilidad en ámbitos metropolitanos

Era la primera vez que me enfrentaba al aula 26 que debe ser una de las más grandes de la Escuela. Y eso impone porque las pocas clases que he dado, han sido en aulas bastante más reducidas. Pero bueno, a pesar de los nervios, creo que pensé con cierta claridad y pude defender relativamente bien mi punto de vista. Pero no soy yo quien debe juzgarlo… Espero, eso sí, que fuera fructífero para todos los alumnos que asistieron.

Para Manuel Romana, la libertad individual a la hora de elegir cómo moverte resulta funamental. Para mí, la libertad es antes que nada un ejercicio de responsabilidad y no se puede obviar el hecho de que nuestras acciones tienen consecuencias sobre el resto.

Así que éste fue el punto inicial del debate. Pongo aquí la presentación previa al debate donde mostré mi punto de partida.

Podéis pinchar los los enlaces de la presentación para ampliar algunos contenidos y  también la podéis descargar sin problemas aquí.

La idea fundamental que quería transmitir es que el coche es una herramienta útil, pero que su uso tiene unas consecuencias, por lo que debe utilizarse de manera inteligente. Por eso, para fomentar ese uso inteligente, deben ponerse en marcha determinados mecanismos que mejoren la eficiencia del sistema de transporte de las ciudades. Y eso exige repensar los espacios de las ciudades y hasta su propia estructura.

Como no podía ser de otro modo, a lo largo del debate aparecieron referencias a:

– La dispersión de las ciudades y la necesidad de plantear mecanismos de defensa del territorio para evitar la dispersión incontrolada.

– La libertad de elección y las ventajas que aporta el coche (aunque siempre he pensado que el coche da flexibilidad, pero no necesariamente libertad). Ante este tema de la libertad, salió el tema de Gamonal y la defensa a ultranza del coche, recordemos, importante fuente de gastos, por parte de gente que decía no llegar a fin de mes. Y también hice hincapié en el hecho de que la libertad no debe degenerar en libertinaje: la libertad debe ser responsable y, de ahí, que es necesario conocer las externalidades que produce el coche. Y que, algunas como la contaminación, por mucho que se internalicen a través del pago por uso, no nos van a devolver la salud de quien se vea afectado por una enfermedad respiratoria.

– El consumo colaborativo y el uso compartido del coche.

– La necesidad de volver a unir urbanismo y transporte en la planificación urbana (como en el nombre del blog… que de ahí viene…).

– La defensa de los valores más vulnerables de la ciudad (peatones y ciclistas) mediante la reducción de las velocidades en el ámbito urbano.

– La segregación de usos. Aquí incidí en que siempre que se piensa en segregar, los peatones y ciclistas son los perjudicados. Eso lo muestra genial el gráfico de copenhagenize.com de la diapositiva 13 de 16.

– La entrada en las grandes ciudades de personas de los núcleos del área metropolitana y la necesidad de una política de aparcamientos disuasorios.

– La necesidad de flexibilizar las actuaciones urbanas para que sean reversibles. Se puso el ejemplo de las peatonalizaciones “poniendo jardineras”.

– Las supermanzanas.

– La distribución de mercancías en la ciudad de forma sostenible.

– … (montones de temas que no me dio tiempo a anotar).

Espero sinceramente que los alumnos disfrutarais del debate, que aprendierais mucho y que a los lectores del blog también os interese el tema. Y, por último, gracias al profesor Manuel Romana por confiar en mí para formar parte del debate.

Propuestas de movilidad para las elecciones de 2015 en Madrid

Entre enbicipormadrid.es y ecomovilidad.net hemos elaborado un borrador de propuestas de movilidad que nos gustaría que sirviera de punto de partida para realizar un programa electoral colaborativo entre todos los lectores. Yo, como parte de ecomovilidad, he participado de su redacción y, por eso, quería compatir el post que ya se publicó el lunes en ambos blogs.

Además, realizaré algunos pequeños análisis a lo largos de las próximas semanas acerca puntos que puedan resultar interesantes.

Queremos generar un programa en el que participemos todos

Este post sienta las bases para que los lectores de los dos blogs (y, bueno, aunque sea «mucho más joven», también de urbanismoytransporte.com), pero la intención es generar un programa electoral en materia de urbanismo y movilidad del que participemos todos. Por eso, a lo largo de las próximas semanas, os iremos pidiendo ideas sobre los problemas, objetivos y soluciones que Madrid requiere. Vosotros mismos votaréis la relevancia de las propuestas de otros lectores. 

El resultado se plasmará en dos documentos, uno de propuestas para la Comunidad de Madrid y otro para el Ayuntamiento de Madrid. Todos los partidos que concurran a las elecciones recibirán estos documentos, con objeto de que la incorporen a su programa. 

Finalmente, allá por abril de 2015, entre los dos blogs iremos analizando sus programas electorales para que podáis juzgar por vosotros mismos a cuál votar desde el punto de vista de la movilidad sostenible.

¿Cómo participar en la elaboración del programa electoral participativo?

En enbicipormadrid.es y ecomovilidad.net iremos publicando periódicamente artículos donde se os plantearán cuestiones que podréis debatir y, posteriormente, las propuestas que hagáis serán votadas mediante Appgree. Id dándoos de alta si todavía no lo habéis hecho.


Diagnóstico

1. La movilidad sostenible es impopular. Hace falta educación ciudadana e información institucional

Aunque todos estemos de acuerdo en la necesidad de reducir las externalidades negativas de la movilidad, las decisiones que se toman en Madrid son tímidas o contraproducentes, escudadas en lo impopular que serían las medidas acertadas. Así, se prefiere contentar a conjuntos de individuos aún a sabiendas de que se está perjudicando a todos los madrileños.

Aquí Ecomovilidad ahonda sobre este tema
La visión más cínica de Eneko Astigarraga

2. Los diagnósticos de movilidad son acertados, pero se toman decisiones políticas al margen

Aunque existen numerosos estudios diagnosticando los problemas de movilidad de Madrid y ofreciendo soluciones valiosas, en estos momentos el oportunismo político, el cortoplacismo y las visiones excesivamente sectoriales se han impuesto sobre una perspectiva de conjunto que permita tomar medidas coherentes.

3. Mala planificación de infraestructuras

 La población del área metropolitana de Madrid ha crecido un 20% desde 1980, pero su red de metro se ha triplicado y la red de autopista se multiplicó por diez. Este crecimiento por encima de lo necesario en áreas no consolidadas ha fomentado una expansión territorial a costa del erario público que ahora se ha demostrado insostenible. Adicionalmente, muchas de estas infraestructuras han ignorado criterios técnicos, encontrándose ahora en infrautilización pero cargando sus costos al resto del sistema.

El metrobúho: un parche electoralista

4. Espiral de reducción de viajeros y calidad en el transporte público

 La caída de viajeros derivada de una menor actividad económica no se ha compensado por un trasvase de usuarios del coche en busca de un transporte más económico. Al contrario, la gratuidad del uso del coche más allá de la M30 ha provocado en periferia un éxodo del metro y el bus, que está repercutiendo en unos costes de explotación crecientes que obligan a recortes en frecuencia, horarios, calidad, etc.

La consecuencia es una aceleración de esa huida del viajero del transporte público.
Supresión de líneas de la EMT en domingo
Reducción de frecuencias en el metro
La importancia de la cadencia en el Transporte Público
El nulo ahorro de cerrar vestíbulos del Metro

5. Parece que las periferias no existen al hablar de movilidad sostenible

Las actuales políticas en favor de una movilidad más sostenible se concentran en el interior de la M30, donde el coche sólo representa un 25% de los desplazamientos. La periferia, donde el uso del coche puede superar el 50% es la gran olvidada de las políticas de fomento de una movilidad alternativa.

Las olvidadas periferias de Madrid

Las nuevas planificaciones urbanas, no demasiado compactas, separando viviendas y puestos de trabajo, aisladas de la trama urbana consolidada y con un diseño que pone al coche por encima de otros modos, acrecentan este problema.
El problema que genera una ciudad demasiado dispersa
El fracaso sistemático de los planes de movilidad “sostenibles”

6. Falta continuidad en la trama urbana, lo que dificulta desplazamientos no motorizados

Tanto en los nuevos desarrollos como en los barrios consolidados los principales ejes viarios favorecen la fluidez del tráfico motorizado privado, partiendo la ciudad en segmentos poco conectados entre sí. La comunicación entre estas áreas es desagradable y pesada para quien opte por ir andando, en transporte público o en bici.

Aquí lo cuentan con detalle.

7. Dificultad de autonomía para los desplazamientos de algunos segmentos sociales

Llegar a los destinos cotidianos sin coche permite la independencia de todos los ciudadanos. Esta independencia es relativamente fácil en algunos barrios, pero tiende a lo imposible en no pocos nuevos desarrollos por las distancias, la hostilidad de la calle y la falta de alternativas prácticas.

Este proceso se ve reforzado por la gentrificación de áreas del centro, que expulsa a los habitantes más vulnerables a barrios donde la movilidad se ve reducida/encarecida para aquellos que no conducen: niños, gente muy mayor o con pocos recursos.
Vean las consecuencias de la gentrificación


Objetivos

1. Mejorar la calidad de vida en la ciudad de Madrid haciendo atractivo el modelo de ciudad densa frente a la huida a la periferia de baja densidad

El principal objetivo de la movilidad debe ser mejorar la calidad de vida de la ciudad, aumentando las opciones de movilidad a quienes no tienen ahora alternativas y reduciendo las numerosas externalidades negativas que existen (contaminación, ruido, estrés, costes, accidentes). Madrid ha de ser un lugar con los servicios de una gran ciudad y el ritmo y calidad de vida de un pequeño pueblo.

La ciudad como hogar y no como vía de tránsito
Cambiar las reglas de juego y no el tablero

2. Reducir la necesidad de la movilidad obligada

En un escenario de distancias crecientes debido a la mala planificación urbanística, el reparto modal hacia medios más favorecedores de la calidad de vida es cada vez más difícil.Es necesaria una política que busque la reducción de la movilidad no deseada (fundamentalmente los desplazamientos casa-trabajo), acercando distancias mediante un nuevo modelo urbanístico que favorezca la ciudad densa y compleja.

3. Reducir el reparto modal del coche a favor del peatón, la bici y el transporte público

El verdadero objetivo del aumento del uso de la bici o el transporte público ha de ser la reducción del uso del coche privado. Cualquier medida que sólo logre trasvasar peatones a la bici sin tocar al coche no interesa.

La bici, herramienta de transformación urbana

4. Restaurar el orden de prioridades: peatón, transporte público, bici, taxi, moto, … automóvil particular 

Para lograr el cambio modal, se ha de tener esta secuencia de prioridades siempre presente en todos los ámbitos, desde el diseño urbano del espacio público hasta las normativa de circulación.

Cómo introducir la bici en la ciudad cambiando las reglas de juego

5. Aumentar la eficiencia de los modos motorizados para lograr reducción de externalidades negativas del transporte 

Cuando no sea posible el cambio modal, se tendrá en cuenta la eficiencia para establecer prioridades con los siguientes tres criterios:

  • Eficiencia del viaje: aumentar el reparto modal de los medios más eficientes/con menos externalidades por viajero.
  • Eficiencia del vehículo: mejorar la eficiencia de los vehículos motorizados que no se hayan conseguido captar hacia los modos más eficientes. Aquí entran: vehículo eléctrico, car-sharing, car-pooling, etc.
  • Eficiencia del sistema: reducir o evitar la longitud de los viajes y la necesidad de viajar. Esto va desde aumentar la compacidad y complejidad (que se pueda ir andando a por el pan, vaya) hasta el teletrabajo (reducción de la movilidad obligada).

La ecomovilidad, explicada por ecomovilidad.net

6. Intermodalidad completa

La cantidad de modos y redes existentes puede aprovecharse mucho más si se eliminan las trabas artificiales que dificultan la combinación de más de un medio de transporte en un viaje cotidiano.

El objetivo de la intermodalidad en Madrid

Aparcar una bici en una estación de tren, usar la bici pública o el taxi con la tarjeta transportes o poder usar más de un transporte sin tener que comprar varios billetes permitiría multiplicar el servicio que realizan a la ciudad estos transportes sin necesidad de nuevas expansiones.

¿Llevar bicis en el metro? ¿Para qué?


Propuestas fundamentales a desarrollar a lo largo de la legislatura

1. Condicionar las decisiones de planificación urbanística a los objetivos de movilidad sostenible 

La necesidad de desplazamientos de la población viene determinada por la separación en distintas zonas de la ciudad de los lugares de estancia y de trabajo, en un modelo tendiente a ocupar más espacio, y por tanto, con mayores distancias.

Esta necesidad de movilidad obligada debe reducirse a través de la planificación urbana con los siguientes criterios:

  • Complejidad de la trama urbana: se ha de tender a la mezcla de usos y estratos sociales, especialmente en las zonas que sólo tienen una función o un único tipo de usuario, muy común en la periferia de Madrid. Ejemplos: Ciudad de la Justicia, PAUs excesivamente residenciales, Universidades.
  • Compacidad y densidad: el crecimiento ha de ser interior a la ciudad y tendiente a la densificación.
  • Las operaciones urbanísticas han de asumir en cuenta el impacto y el coste que generan en la movilidad del conjunto de la ciudad, con objeto de que se fomenten aquellas que generen menos desplazamientos y en modos más sostenibles, o en su defecto, que se compense a la sociedad por los perjuicios causados.

Un cambio en el modelo de planificar la movilidad (en inglés)

2. Redistribución del espacio público atendiendo a la prioridad del ciudadano que camina, el que va en bici y en transporte público por encima del coche privado

El diseño de las calles debe de dar prioridad a las personas y a los modos de transporte más beneficiosos para la ciudad en caso de conflicto con el coche privado, que ha de ser considerado como un invitado sin prioridad. Esto implica:

  • Que en calles estrechas la falta de espacio ha de solucionarse restringiendo al modo que más espacio ocupa
  • Que las grandes avenidas de la ciudad han de ser arterias de vida para la ciudad antes que autopistas urbanas
  • Que la resolución de puntos conflictivos de la ciudad ha de priorizar la comodidad de itinerarios del peatón, la bici y el transporte público, aunque para ello se perjudique la comodidad del coche
  • Que la restricción del espacio del coche no debe producirse condicionada a que se construyan alternativas para que éste se siga usando en otra parte.

El espacio que le queda al peatón (presentación)
El espacio que le queda al peatón (PDF)
Introducir la bici en la ciudad

3. Replanteo integral de la red de la EMT 

En un entorno de demanda decreciente, con una red que arrastra concepciones de hace 50 años, y empezando la bici a comer terreno, es necesario plantear el papel de la EMT para lograr unos recorridos más directos, rápidos y complementarios a la red de metro y cercanías.

Casos de referencia:

  • Nueva Red ortogonal de Barcelona.
  • El empleo de sistemas Bus Rapid Transit en ejes principales que no dispongan de metro (Av. Poblados, Arturo Soria, Castellana-Recoletos).

4. Replanteo de la política de aparcamientos

Es necesario acabar con la creencia de que aparcar el coche particular es un derecho gratuito, algo que genera una ocupación carísima del espacio público y un efecto atractor del coche, actualmente sólo regulada en el interior de la M30.

Varias medidas son necesarias para reducir este problema:

  • Áreas de Prioridad Residencial (APR) fuera del distrito centro.
  • Aparcamiento regulado en el resto de Madrid.
  • Red de aparcamientos disuasorios, con una política tarifaria que evite la atracción desde otros municipios más lejanos que disponen de aparcamientos en origen.
  • Prioridad del aparcamiento en superficie para servicios, repartos, medios alternativos, residentes y visitantes, en este orden.
  • Disponibilidad de tarjeta de residentes en función de la capacidad del barrio.

Propuestas urgentes para implantar el primer año

1. La planificación de la movilidad sostenible ha de aplicarse de manera específica fuera de la almendra central (más allá de la M30)

¿Por qué parece que sólo importa una movilidad sostenible en los centros históricos? Las periferias, como áreas mucho más dependientes del coche, han de ser prioritarias en las acciones que traten de corregir el reparto modal hacia modos más beneficiosos para el conjunto de Madrid. Cada acción de fomento de modos alternativos en estas zonas tendrá mucho más impacto en la reducción del uso del coche que en el centro.

Algunas acciones que se hacen en el centro y que deben de trasladarse también a periferias:

  • La pacificación del tráfico en intensidad y velocidad.
  • La restricción al aparcamiento indiscriminado.
  • La restricción al paso de coches no residentes.
  • La prioridad de la bici en la calzada.

Hay dos realidades en Madrid para la bici según el barrio

2. Integración total de todos los modos de transporte

La intermodalidad ha de ser completa entre todos los medios de transporte públicos, la bici y el coche. Varias medidas se pueden tomar para lograrlo:

  • Integración tarifaria completa, como existe en no pocas ciudades. Esto implica una revisión del sistema actual de tarifas, medio de pago y la incorporación de modos actualmente excluidos en el Consorcio de Transportes: biciMAD, taxis, coche compartido, aparcamientos municipales, etc.
  • Eliminar todas las trabas legales al transporte de bicis, carritos y equipajes en el transporte público
  • Política decidida por los aparcamientos disuasorios, acompañado de un sistema de tarifas que invite a buscar el aparcamiento más cercano al lugar de origen
  • Redefinición de las competencias del Consorcio de Transporte
  • Integración de toda la información relativa al transporte, incluidos la bici y los desplazamientos peatonales.

3. La ciudad ha de ser permeable a peatones, bici y transporte público en cualquiera de sus trayectos

Se ha de poder atravesar de la manera más corta y agradable a pie, en bici y transporte público todas las grandes vías y autopistas urbanas que fraccionan el tejido urbano. Las acciones irían desde la construcción de pasos donde no existen, hasta la redifinición del reparto del espacio en los que ya están pero discriminan a estos modos de transporte, o la pacificación de los urbanos de difícil tránsito.

Casos concretos:

4. El Ayuntamiento ha de ser el ejemplo de la movilidad que queremos para toda la ciudad 

El efecto ejemplar que puede lograr el Ayuntamiento es inmenso: 20.000 empleados, numerosos edificios públicos, policía municipal, EMT… Son medidas de rápida implantación las siguientes:


Mecanismos de interacción entre el Ayuntamiento y los ciudadanos

1. Mecanismo transparentes de participación para que se puedan tomar decisiones de movilidad con conocimiento de sus consecuencias 

Para lograr implantar políticas de movilidad que benefician al conjunto de la ciudadanía pero que pueden causar perjuicios particulares es necesaria la participación en la toma de decisiones, con mecanismos por los que el Ayuntamiento y los ciudadanos puedan comunicarse en TODOS y cada uno de los siguientes aspectos:

  • Diagnóstico de la situación: La ciudadanía es el mejor trabajo de campo que existe, y el Ayuntamiento debe poder agregar sus experiencias particulares.
  • Información sobre problemas a resolver: Estos diagnósticos han de marcar la agenda sobre las líneas de acción a tomar.
  • Recogida de propuestas: La actual participación de ideas sueltas que el ayuntamiento recoge y contesta por separado debe dar paso a procesos en los que se pueda conocer qué es lo que están proponiendo otros y cómo se están agregando esas propuestas.
  • Información sobre las soluciones que la ciudadanía elige: La transparencia respecto a costes y beneficios de las medidas reclamadas es la única manera de poder tomar decisiones colectivas con criterio. De esta manera se pueden priorizar proyectos asumiendo que eso implica dejar otros de lado.
  • Seguimiento de las soluciones adoptadas: no sólo garantiza su cumplimiento, sino que permite rectificaciones consensuadas en caso de resultados no acordes a lo previsto.
  • Asunción de responsabilidades: Tener todo este mecanismo a la vista permite saber qué funciona para repetirlo y qué no para corregirlo. La toma de decisiones colectivas así planteada fomenta la responsabilidad en las elecciones tomadas frente a la búsqueda de culpables sobre los que descargar los errores de la ciudadanía.

Un ejemplo de participación de En Bici Por Madrid

2. Mucha didáctica para que la gente entienda y apoye las medidas de interés general que pueden causar perjuicios particulares 

Muchos de los problemas de movilidad no son detectados por la ciudadanía al no tener efectos sobre el individuo, sino sobre el conjunto de la sociedad: costes para las arcas públicas, efectos sobre la salud, pérdida de movilidad de sectores de la población, etc.

En estos casos, el papel del Ayuntamiento debe ser informar de estos problemas a la ciudad, así como los beneficios que supondría su solución. Es una manera de que la gente entienda y apoye medidas impopulares por el perjuicio particular que puedan causar.

Casos típicos de medidas que benefician al conjunto pero que han tenido contestación social por falta de didáctica son:

  • Los parquímetros.
  • Las Áreas de Prioridad Residencial.
  • La posibilidad de un peaje urbano.

3. Facilitar herramientas de petición de acciones que vayan en la línea de los objetivos marcados

Dentro de las cuestiones de movilidad que la ciudadanía debe decidir, han de tener especial relevancia y urgencia aquellos que faciliten y legitimen acciones encaminadas a la reducción de necesidad obligada, la mayor autonomía de los grupos sociales que no usan el coche, la mejora de la calidad de vida y el cambio del reparto modal del coche hacia el resto de modos.

Estos mecanismos deberían de poder abarcar peticiones de diversa escala, como por ejemplo:

  • Que un barrio solicite restricciones al tráfico motorizado privado.
  • Que un centro educativo se una a las rutas escolares a pie o en bici.
  • Que un ciudadano pueda denunciar un cruce en el que el tiempo para cruzar a pie es escaso.

¿Qué son y qué deberían ser las SmartCities?

No pretendo realizar, con este post, un análisis sesudo de lo que se entiende académica e institucionalmente por SmartCity, sino presentar mi opinión sobre el enfoque que se le está dando al concepto y el que creo que debería tener. Sí que quiero, sin embargo, presentar una serie de ideas en bruto, a desmenuzar en futuros artículos que se centren en partes concretas de esta introducción. Y quiero dejar claro que estoy dando únicamente mi opinión, que no tiene que ser necesariamente una verdad universal. Es, más bien, una idea formada a través de mis lecturas, que pueden estar sesgadas.

¿Qué son y qué deberían ser las SmartCities?
Fuente: ec.europa.eu

Desde hace un tiempo, las SmartCities están en la agenda política. No hay ciudad que se precie que no quiera estar en la vanguardia que supone ser una ciudad inteligente. Sin embargo, nadie parece saber bien qué son ni por qué se las puede considerar inteligentes. Este hecho me recuerda a cuando todas las ciudades querían tener su Agenda 21 Local pero sin asumir qué retos tendrían que afrontar para cumplir estos documentos.

Así, para mí, tal como se está configurando la idea de qué es una SmartCity, se está recorriendo mal el camino ya desde el inicio, debido a que se está mirando el problema de la gestión de las ciudades desde el prisma equivocado. Se ha puesto sobre la mesa un debate ciertamente estéril: el “uso de las TICs porque sí”, supongo que por la visión comercial de los lobbies implicados en el desarrollo de la idea, mayoritariamente centrados en proyectos tecnológicos e industriales.

De este modo, la preocupación surge de dónde aplicar las tecnologías para estandarizar y automatizar todos los servicios ciudadanos y no tanto de cómo éstas pueden cubrir demandas de los ciudadanos (no es banal esta denominación, pues devuelve a los habitantes de las ciudades una condición que han perdido y deben recuperar).

Sin embargo, según entiendo las SmartCities, el discurso debería basarse en los motivos para el uso de esas tecnologías. En el fondo, las ciudades demandan una planificación y una nueva forma de gobernanza, mucho más participadas por la ciudadanía y que permitan que las ciudades resulten mucho más eficientes (en tres frentes fundamentalmente: edificación, movilidad y sistemas energéticos).

Desde esta perspectiva, puede resultar mucho más inteligente una ciudad entendida como un ecosistema, accesible, amable,  bien planificada, compacta, con mezcla de usos pensada a tres niveles, que una ciudad repleta de sensores y cámaras de vigilancia (que bien puede recordarnos a la novela 1984).

¿Qué son y qué deberían ser las SmartCities?
Fuente: programme2013.worldwaterweek.org

No debemos perder de vista qué ciudad queremos vivir o crearemos nuevos problemas de dependencia, como ya pasó en su día por culpa del mal uso del vehículo privado motorizado.


 

 

 

 


Actualización 24-11-15

Parte 1 de la actualización

Ayer, comentando el tema con un amigo, me dio dos ideas que me parecen realmente interesantes y que quiero compartir aquí:

– Por un lado, decía que la introducción de la tecnología en las ciudades genera una forma de gestión más complicada y, por tanto donde los técnicos vayan a mirar más las cifras y menos los sentimientos de los ciudadanos. Esta afirmación la «mediocomparto» nada más, pero ahí queda la reflexión.

– Por otro lado, me decía que si las ciudades abren sus datos a ciudadanos individuales no hay problema, pero que es diferente el hecho de que esos datos lleguen a grandes empresas tecnológicas. ¿El motivo? Para ellas, la información es algo valioso, que obtienen gratis y venden caro. ¿Cabría la posibilidad de cambiar los roles proveedor-cliente? ¿Podría suponer la información una forma de pago por la tecnificación de las ciudades? ¿O incluso financiarlas a través de tarifas? En este punto hay muchos más interrogantes que certezas, pero quizá estaría bien abrir el debate.

Parte 2 de la actualización

Ya están aceptadas la mayor parte de las normalizaciones de AENOR para Ciudades Inteligentes, menos 5 que están en periodo de información pública. Una de ellas es en la que participé: PNE 178501 – Sistema de gestión de los destinos turísticos inteligentes. Requisitos. No sé si cumple al 100% con lo que deben ser las ciudades como destinos turísticos, pero bueno… hice lo que pude.